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09/08/2026

Huracán venció a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro y cortó una racha de 25 años

El Globo se impuso 2-0 con un doblete de Jordy Caicedo y volvió a ganar como visitante ante el Ciclón por primera vez desde 2001.

En una tarde que será recordada por años en el mundo del fútbol, Huracán logró una victoria que quedará estampada en la historia del club. El equipo se enfrentó a San Lorenzo en el temido estadio del Nuevo Gasómetro y salió triunfante con un sólido 2-0. Jordy Caicedo se erigió como la figura indiscutible de la jornada al anotar los dos goles que aseguraron el legado de Huracán como el vencedor de este épico encuentro.

Desde el arranque, San Lorenzo parecía tener la batuta del encuentro, generando varias ocasiones de peligro. Sin embargo, la labor del arquero Hernán Galíndez se alzó como una muralla infranqueable. Una y otra vez, Galíndez detuvo los intentos de ataque del conjunto local, manteniendo a su equipo en el juego. Los espectadores pensaban que se irían al descanso sin que el marcador se modificara mucho, cuando ocurrió algo que alteraría el guion: un cabezazo de Juan Bisanz forzó un rebote que acabó en los pies del astuto Jordy Caicedo que no dejó pasar la oportunidad para marcar el primer gol del encuentro.

El descanso pareció insuflar energía en el equipo local que volvió al campo renovado y con deseos de dar vuelta el marcador. No obstante, Huracán estaba listo para golpear de nuevo. De un contragolpe bien ejecutado en el medio campo, Facundo Kalinger condujo el balón con maestría hasta los pies de Caicedo. Sin titubear, el delantero firmó su doblete con un disparo cruzado que dejó sin opciones al arquero. El 2-0 en el marcador reflejaba una nueva realidad que dejaba a San Lorenzo sin argumentos.

En un intento desesperado de reacción, el ajuste al plan de juego de San Lorenzo se transformó en descontrol y, en medio de la tensión de la noche, sucedió lo que nadie hubiera querido ver: un tumulto ocasionado por un excesivo festejo de Caicedo cerca de la hinchada local. El partido cobró un giro menos deportivo cuando se desencadenaron los empujones entre varios jugadores de ambos equipos, culminando con el arquero Orlando Gill cabeceando a Lucas Blondel. La partida entonces quedó librada al juicio del VAR, el cual observó y dictaminó la expulsión de Gill por conducta violenta.

Con un jugador menos, San Lorenzo intentó sostenerse en el partido, aunque todo parecía desfavorable. La solidez del nuevo arquero José Devecchi fue clave para que la derrota no se convirtiera en goleada, realizando algunas intervenciones destacadas que impidieron a los visitantes aumentar la diferencia.

Al sonar el silbato final, Huracán cerró una jornada icónica al verse vencedor en territorio hostil tras 25 largos años de espera. No solo rompieron con un injusto ciclo de derrotas, sino que también escribieron una nueva página en los libros del fútbol argentino, recordando a todos que con estrategia y valentía cualquier obstáculo puede ser superado.