08/08/2026
De obrero metalúrgico a negociador millonario: la historia de Jorge Messi
El pilar y representante legal del astro futbolístico dejó la fábrica para guiar la carrera que transformó el deporte mundial.
La muerte de Jorge Messi conmovió al ámbito deportivo internacional y devolvió a la luz el recorrido del hombre que acompañó cada paso de su hijo, Lionel Messi. Con un perfil extremadamente reservado, resultó una pieza indispensable en la evolución personal y profesional del capitán de la Selección Argentina.
Mucho antes de liderar contratos comerciales de magnitudes globales, Jorge Horacio Messi se desempeñó como obrero metalúrgico en la planta industrial de Acindar, ubicada en Villa Constitución. Allí cumplía extensas y desgastantes jornadas laborales para sostener la economía de su hogar.
Sus excompañeros de fábrica lo recuerdan por su dedicación, su bajo perfil y su constante predisposición para cooperar. Previo a su ingreso a la siderúrgica, el rosarino había ejercido como cobrador médico, operario en un taller de tornillos y estudió para técnico químico.
Su etapa en la planta estuvo marcada por su rol como inspector de control de calidad, función que lo identificaba con el uso de un característico casco rojo. El régimen laboral resultaba muy exigente, con turnos rotativos de 12 horas que incluían fines de semana y feriados.
Viajes, sacrificios y el sueño de Lionel
Para cumplir con sus obligaciones, Jorge viajaba diariamente más de una hora desde Rosario en colectivos de madrugada o compartiendo remises corporativos. En el entorno fabril era apodado afectuosamente como "Peluca" debido a su abundante cabellera de la época, y destacaban sus buenas condiciones para el fútbol amateur.
La realidad financiera de la familia distaba de ser holgada; junto a su esposa Celia Cuccittini alquilaban una vivienda y administraban con rigurosidad los ingresos para la crianza de sus cuatro hijos: Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol. Mientras trabajaba en la metalúrgica, el padre acompañaba los prometedores inicios del "Diez" en las categorías infantiles de Newell's Old Boys.
La estabilidad familiar se alteró por completo cuando a Lionel le diagnosticaron un déficit de hormona de crecimiento, cuyo costoso tratamiento médico resultaba inaccesible para los recursos del hogar. La oportunidad de salvar la situación apareció con el interés del Fútbol Club Barcelona por fichar al juvenil y costear el proceso clínico.
Ante la propuesta, Jorge tomó una determinación drástica que reconfiguró el destino familiar: renunció a su puesto en la siderúrgica, abandonó la seguridad laboral en el país y se trasladó a Cataluña para respaldar el anhelo de su hijo.
Del casco rojo a los despachos del mundo
La apuesta familiar modificó la historia del fútbol. Con la explosión deportiva del delantero en España, Jorge pasó de la producción industrial a comandar de manera exclusiva la representación y los intereses comerciales del futbolista.
A lo largo de dos décadas, lideró complejas renovaciones contractuales y convenios publicitarios multimillonarios con las corporaciones más influyentes del planeta. A pesar de manejar una de las marcas más valiosas del deporte, mantuvo hasta sus últimos días un estricto retiro de la exposición pública.