Ruta 22 entre Chichinales y Godoy: cada vez es más frecuente manejar por la izquierda debido a los baches y el deterioro
Transitar por la Ruta Nacional 22 en el tramo que comprende desde Chichinales hasta General Enrique Godoy se ha convertido en materia de preocupación y un riesgo latente para cientos de automovilistas. La combinación de baches profundos, ahuellamientos y desniveles imprevistos obliga a los conductores a realizar maniobras bruscas e incorrectas para evitar daños mecánicos o accidentes como los que ya se han registrado en las últimas semanas.
El antecedente más reciente por un bache sobre la ruta ocurrió a fines de junio a la altura del kilómetro 1129,5, frente al barrio Don Bosco. En esa ocasión, una conductora de 33 años perdió el control de su Suzuki Fun al intentar esquivar un pozo sobre la margen sur, impactando de lleno contra el guardarraíl.

Si bien la mujer solo sufrió golpes en la cabeza y no hubo otros vehículos involucrados, el hecho dejó al descubierto la peligrosidad de la calzada. Aunque ese sector fue intervenido días después con asfalto tras un primer intento de los vecinos por taparlo con tierra, la problemática sigue, pero sobre la margen contraria.
Actualmente, las precipitaciones de los últimos días agravaron el estado de un bache ubicado sobre la margen norte. En este sentido, cerca de la garita de barrio Don Bosco se puede observar cómo un pozo se profundizó con las lluvias y se transformó en una verdadera trampa para los vehículos que circulan en sentido este-oeste (hacia avenida General Paz).
El deterioro y la proliferación de los baches no es un hecho aislado, sino una constante a lo largo del trayecto que se puede encontrar, por ejemplo, a la altura de barrio Otto Krausse: Allí, se registra un marcado ondulamiento de la calzada que desestabiliza la marcha.
También en barrio Nuevo existe un fuerte desnivel que obliga a los automovilistas a dar un "salto" o cruzarse repentinamente al carril central para evitarlo.
En cercanías al acceso este a Godoy persiste la acumulación de agua y la formación de una laguna sobre la cinta asfáltica tras las lluvias, algo que también se ve en la zona de Tres Puentes.
Otros de los pozos críticos se ven pasando la Aduana de Regina, en dirección a Chichinales, así como en el tramo comprendido entre el monumento a la Manzana y el semáforo de la calle San Martín de esta ciudad.
Ante este estado que presenta la autovía cada vez es más habitual observar que más que un error a la hora de conducir, los automovilistas optan por circular por el carril de sobrepaso por una cuestión de seguridad y para evitar daños en sus vehículos.
Respecto al ahuellamiento de la ruta, este deterioro impide el drenaje normal del agua de lluvia, formando enormes charcos y "piletas" invisibles que generan el fenómeno de aquaplaning. Al ingresar a estas zonas, y sumado el factor del exceso de velocidad, los vehículos pierden total adherencia con el piso, provocando que los conductores pierdan el control y terminen despistando o volcando a la vera de la ruta como sucedió en los últimos días entre Chichinales y Regina.
La suma de baches profundos, falta de iluminación adecuada, calzadas ahuelladas y guardarraíles dañados mantiene en alerta a quienes transitan por esta región del Alto Valle.