Aprobaron nuevo proyecto RIGI con una inversión de US$ 4.500 millones
La reciente aprobación del proyecto Rincón de Aranda en el área de desarrollo de Vaca Muerta ha sido oficialmente anunciada por el Gobierno Nacional bajo la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP). Esta decisión, formalizada a través de la Resolución 1025/2026, refleja un paso decidido hacia la intensificación de la producción energética en el país. El proyecto, conducido por la firma bajo la dirección de Marcelo Mindlin, prevé generar divisas por un valor estimado de 17.000 millones de dólares a lo largo de 30 años.
Ubicada en el corazón del departamento de Añelo, en la provincia de Neuquén, la inversión inicial de 4.521 millones de dólares estará focalizada en incrementar específicamente la producción de shale oil. El objetivo es multiplicar por diez la capacidad actual del área, lo cual representa un cambio monumental en la producción de petróleo no convencional. Para lograr este ambicioso objetivo, se ha elaborado un plan de ejecución detallado orientado a la perforación de un total de 259 nuevos pozos horizontales. Además, el plan contempla la instalación de plantas de tratamiento, oleoductos, así como importantes obras de infraestructura hídrica que sustentarán el proceso productivo.
Este desarrollo estratégico se dividirá en tres etapas claramente delineadas. La primera de ellas, programada para el período 2024-2028, incluye un desembolso de 1.159 millones de dólares para la construcción de una Planta Central de Procesamiento, además de los ductos necesarios y la perforación de los primeros 50 pozos. La segunda etapa, prevista entre 2028 y 2031, contará con una inversión de 1.107 millones de dólares, destinada a la perforación de 70 pozos adicionales, objetivo que ayudará al proyecto a alcanzar el piso mínimo de inversión de 2.000 millones de dólares estipulado. Finalmente, la tercera etapa se desarrollará entre 2031 y 2041, requiriendo desembolsos por 2.255 millones de dólares para la perforación de los 139 pozos restantes, completando así el desarrollo pleno del bloque.

Este gigantesco avance en el sector energético no solo representa un impulso en términos de producción y exportación, sino que además se anticipa como un catalizador del crecimiento en el mercado laboral. Según estimaciones oficiales, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha desempeñado un rol fundamental al incrementar en un 50% el ritmo de la exploración en comparación con lo previsto inicialmente. "La aprobación del RIGI es fundamental porque nos permite acelerar los tiempos de desarrollo y extender la meseta productiva en la zona norte del bloque", enfatizaron representantes de la empresa a cargo.
En términos de empleo, las estimaciones apuntan a la creación de aproximadamente 800 puestos de trabajo directos y otros 1.000 indirectos durante la fase de construcción del proyecto. Con miras al futuro, se espera que, para el año 2027, la explotación de Vaca Muerta contribuya a estabilizar la producción alrededor de los 45.000 barriles diarios, lo cual representará una significativa adición a la capacidad energética de Argentina.