El nuevo gasoducto compartirá el 83% de la traza con el oleoducto del VMOS
Salvo un tramo de 80 kilómetros llegando a San Antonio Oeste, el restante 83% del gasoducto que unirá Tratayén (Neuquén), con la estación de cargas que se ubicará al sur de Las Grutas, compartirá traza con el oleoducto VMOS. Así se desprende del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), que será sometido a análisis en la audiencia pública que se realizará el próximo 16 de septiembre en el gimnasio de San Antonio Este.
De esta forma, la traza avanzará sobre zonas que ya obtuvieron su licencia ambiental y social en procesos anteriores. La traza del nuevo gasoducto cruzará 92 unidades catastrales, con 71 puestos o cascos de establecimientos rurales.
“La población directamente afectada es mayoritariamente rural y ganadera”, y la valoración general que surge de estudio, es “favorable con condiciones”, y los impactos identificados se clasifican predominantemente como “moderados y recuperables”, mediante medidas de gestión ambiental específicas que deberán instrumentarse en un Plan de Gestión Ambiental (PGA) a elaborar antes del inicio de obras.
Como en el caso del VMOS, el mayor desafío de este proyecto será el cruce subterráneo del lecho del río Negro, tal como ya ocurrió con el oleoducto en un punto ubicado unos 15 kilómetros al este de Chelforó.
En cuanto a los impactos positivos, en el documento se resaltan los efectos en la economía local (moderado-positivo) por demanda de mano de obra y servicios, y el efecto multiplicador sobre comunidades rurales atravesadas por la traza, mencionándose el antecedente del VMOS, donde en Valcheta se emplearon alrededor de 50 personas y el impacto económico local de la mano de obra rionegrina contratada se estimó en entre $150 y $200 millones de pesos.
En el EIA se detalló además que el plazo de ejecución será de 24 meses y se estima que unas 1.500 personas trabajarán en la construcción del gasoducto y sus instalaciones superficiales.
Tendrá un diámetro de 36 pulgadas y una capacidad de transporte nominal de 28 (millones de metros cúbicos estándar por día) y “operará a una presión máxima de 98 kg/cm²g”.
La infraestructura incluye tres grandes componentes: el ducto soterrado propiamente dicho, una “Planta Compresora en Allen”, (sistema 2+1 turbocompresores a gas), y una “Estación de Medición en San Antonio Oeste”, donde se realizará la transferencia de custodia hacia la Planta Compresora del Proyecto FLNG GSM.
Un punto relevante, destacado en el estudio, es que el gasoducto “no afecta ningún área protegida” de la provincia de Río Negro.
Monitoreo en Allen
Para la etapa operativa, la Planta Compresora Allen funcionará como centro de monitoreo y control bajo un esquema rotativo de 10 días de labor por 10 de descanso, con jornadas de 12 horas. El plantel operativo estará compuesto por: 2 operadores de despacho por turno (con residencia transitoria), 1 oficial mecánico, 1 oficial de electricidad/instrumentación, asistente administrativo, personal de limpieza y vigiladores.
El equipo interdisciplinario que elaboró el EIA estuvo compuesto por 21 profesionales identificados con nombre, disciplina y función, quienes realizaron como tarea inicial un estudio que se denomina “linea de base”, sobre flora, fauna y geología del lugar, que servirá como parámetro de cualquier acción posterior que se realice en el terreno.