Ola de calor en Europa: 1.300 personas murieron en la última semana
En los últimos días, Europa ha sido testigo de una ola de calor sin precedentes que ha batido récords de temperatura en varios países, dejando a su paso una estela de consecuencias catastróficas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reportado más de 1300 muertes adicionales solo en la última semana, atribuidas a esta intensa ola de calor. Las temperaturas extremas han provocado una serie de emergencias que han afectado a decenas de millones de personas en todo el continente.
El fenómeno, que se inició en los países occidentales, avanzó hacia el este alcanzando niveles alarmantes. Países como Alemania, Polonia, y República Checa han registrado temperaturas máximas históricas, con el termómetro alcanzando los 41,7 ºC en Alemania, 41,1 ºC en República Checa, y 40,5 ºC en Polonia. Este calor récord ha obligado a cerrar escuelas, a colapsar las redes eléctricas y a desestabilizar el día a día de millones de ciudadanos.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que 150 millones de personas están viviendo bajo un calor extremo, y lamentó la pérdida de cientos de vidas por esta causa. En su mensaje, subrayó que "el estrés por calor es un 'asesino silencioso'", advirtiendo que las infraestructuras, tanto domésticas como laborales, en Europa no están diseñadas para soportar tales extremas temperaturas. Esta situación ha evidenciado, una vez más, la urgencia de adoptar medidas efectivas para mitigar el impacto del cambio climático y adaptarse a sus efectos.
A su vez, en Francia, las autoridades de salud han confirmado un aumento de 1000 muertes adicionales desde finales de junio, afectando principalmente a personas mayores de 65 años. Lo alarmante de esta situación es el incremento del 40% en las muertes en domicilios particulares, lo que refleja la incapacidad de muchas viviendas para proteger eficazmente a sus habitantes del calor.
Expertos del grupo World Weather Attribution han declarado que esta ola de calor es la más intensa jamás registrada en Europa