Llegaron los caños del último tramo del VMOS y se acopiarán en San Antonio Este
El buque MV Athanasia completó esta semana la descarga de su carga estratégica en la terminal de Patagonia Norte, en Puerto San Antonio Este.
Más de 700 caños revestidos, destinados a la infraestructura submarina del proyecto, fueron recibidos en la costa rionegrina, en lo que representó uno de los movimientos logísticos más complejos del megaproyecto.
No se trata de caños convencionales. Los tubos tienen 38 pulgadas de diámetro y, una vez instalados, conformarán el mayor ducto revestido en concreto realizado hasta el momento en la Argentina.
De los 721 tubos embarcados en Dock Sud, 658 contaban con revestimiento de hormigón aplicado en la planta de Socotherm, en Escobar, antes de ser trasladados por el Atlántico hasta la costa rionegrina.
Ese recubrimiento de alta densidad cumple una función técnica específica: darle peso, estabilidad y protección mecánica al ducto una vez posado sobre el lecho marino del Golfo San Matías.

La función de estos caños es conectar la infraestructura en tierra con las monoboyas de exportación ubicadas mar adentro. Una vez que el petróleo llegue a Punta Colorada a través del oleoducto terrestre, será almacenado en los tanques construidos en la costa. Desde allí, recorrerá más de ocho kilómetros bajo el mar hasta alcanzar las monoboyas de carga. Esas estructuras —conocidas técnicamente como monoboyas tipo CALM— permiten operar buques de muy gran porte directamente en alta mar, sin necesidad de que ingresen a un puerto convencional.
En paralelo a la descarga de los caños, Patagonia Norte avanza con el acondicionamiento de un predio de diez hectáreas dentro del complejo portuario destinado al almacenamiento y logística de los materiales. Según informó el gobernador Alberto Weretilneck, esa obra demanda una inversión millonaria y tendrá un plazo de ejecución de cinco meses y generará 60 puestos de trabajo directos.

Frente a las costas de Punta Colorada, entre tanto, otra etapa quedó completada días atrás: las cadenas y anclas que fijarán las dos monoboyas de exportación ya descansan en el fondo del Golfo San Matías, tras completarse el segundo cargamento de equipamiento instalado en esta fase submarina. Para ese trabajo se desplegaron dos embarcaciones especializadas: el Skandi Hera, un buque diseñado para fondeo en aguas abiertas, capaz de posicionar anclas de 43 toneladas y tensar cadenas de hasta 400 metros; y el Skandi Patagonia, que opera en aguas argentinas de forma casi ininterrumpida desde el año 2000.
Weretilneck siguió de cerca el avance desde sus redes sociales. "El futuro ya está frente a las costas de Río Negro", escribió el gobernador al referirse al despliegue offshore frente a Sierra Grande. "No es una imagen más. Es una señal concreta de la transformación que está viviendo nuestra provincia", agregó. En otro posteo, resaltó el impacto económico que ya genera el proyecto en la región: el denominado paquete Punta Colorada registra más de 15.902 millones de pesos en compras a proveedores locales, con la participación activa de 103 empresas rionegrinas.
El VMOS es la obra de infraestructura hidrocarburífera más grande de la Argentina en las últimas décadas. Con una inversión estimada en 3.000 millones de dólares, contempla un oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, seis tanques de almacenamiento con capacidad total cercana a 720.000 metros cúbicos, y una terminal offshore con monoboyas para operar buques de muy gran porte. El consorcio que lo impulsa reúne a YPF, Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Chevron Argentina, Pluspetrol y Shell Argentina.
La puesta en marcha está prevista para el primer trimestre de 2027, con una capacidad inicial de evacuación de 190.000 barriles diarios de petróleo. La fase inicial contempla al menos dos tanques operativos en Punta Colorada y una monoboya habilitada para la carga de buques. Una vez completada la expansión, el sistema podría llegar a transportar hasta 550.000 barriles por día.