Brutalidad: le rompió la mandíbula a golpes a un colectivero porque no le abrió la puerta para bajarse
El pasado jueves 11 de junio en el barrio Agustoni, en Pilar, un colectivo de la empresa Ruta Bus fue escenario de una brutal agresión. Luis Romero, un conductor de 42 años de la línea 511, vivió momentos de puro terror luego de un desafortunado malentendido con un pasajero.
Romero había estado en su turno habitual, conduciendo como lo ha hecho durante 19 años. Transitaba hacia su destino cuando se encontró con una situación que cambiaría su perspectiva sobre la seguridad en el transporte público. Un pasajero se levantó para bajar pero no usó el timbre para avisar de su intención, según el relato presidencial del chofer.
Lo que empezó como una discusión banal sobre la falta de uso del timbre, se tornó en una violencia física inesperada cuando el pasajero, frustrado tras bajar inicialmente, volvió a subirse al colectivo por la puerta trasera. Con furiosa energía, se aproximó al chofer, arremetiendo contra él con un objeto contundente – que resultó ser una manopla. Golpeó a Romero repetidamente en la cabeza y el rostro, causándole serias lesiones.
El ataque fue desconcertante para los presentes, en especial para una mujer que, en medio de la conmoción y en un acto valiente, se apresuró a brindar auxilio al herido conductor. Ella contactó inmediatamente a la policía y a los servicios médicos de emergencia del SAME, quienes asistieron a Romero ante la gravedad de sus heridas. Fue trasladado al Hospital Central de Pilar donde se confirmó una fractura triple en el pómulo y otros daños de consideración tras una tomografía.

Romero, mientras tanto, se encuentra bajo monitoreo médico constante con el rostro marcado por la violencia impredecible de la agresión. Él enfrenta posibles intervenciones quirúrgicas y sigue afectado profundamente por el evento. En su testimonio, su pesar es evidente: ‘No había necesidad de hacerme esto. Espero que la justicia haga su parte’, sentencia con la esperanza de que las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la unidad ayuden a identificar al agresor.