14/06/2026
Murió Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo
La histórica referente de Madres de Plaza de Mayo (línea fundadora) falleció este domingo a los 95 años.
Este domingo falleció Taty Almeida, a los 95 años, dejando un legado indeleble en los Derechos Humanos de Argentina. Referente histórica dentro de las Madres de Plaza de Mayo, su vida estuvo marcada por la tragedia, la resistencia y la lucha incansable por la memoria y la justicia.
Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga el 28 de junio de 1930, en Belgrano, Buenos Aires, la vida de Almeida cambió drásticamente el 17 de junio de 1975. Su hijo mayor, Alejandro Martín Almeida, brillante estudiante de Medicina y empleado de Télam, fue secuestrado a manos de la agrupación criminal Triple A y desde entonces permanece desaparecido. Este evento trágico marcó el inicio de su militancia inquebrantable.
En 1979, Taty Almeida se unió a la mítica agrupación de las Madres de Plaza de Mayo. Fue una de las figuras destacadas de la Asociación Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora después de la escisión de la organización en 1986. Desde estas plataformas defendió hasta sus últimos días los principios de Memoria, Verdad y Justicia, trabajando arduamente en la identificación de restos y la promoción de los juicios contra los responsables del oscuro período dictatorial de Argentina.

La historia de Almeida, más conocida como Taty entre sus allegados, está enriquecida por la marcada contradicción de sus raíces militares. Hija de un oficial de caballería, transitó el magisterio en la Escuela Normal Superior N° 7 de Almagro. Contrajo matrimonio en 1953 con Jorge Almeida y tuvo tres hijos, sobre cuya crianza logró encarnar un significativo ideal de resistencia y lucha por un futuro más justo y equitativo.
Entre sus múltiples logros, destaca su labor educativa y su participación activa en conferencias tanto en el país como a nivel internacional, preconizando la realidad del plan represivo anterior a la dictadura y la importancia del recuerdo colectivo como instrumento de transformación y reparación.
Numerosos reconocimientos públicos honran su trayectoria, como el que recibió en 2011 al ser designada Personalidad Destacada en Derechos Humanos por la Legislatura de Buenos Aires. Su empeño también fue recompensado por su extensa labor en educación, en 2011 fue distinguida con un doctorado honoris causa por la Universidad Nacional de Córdoba, y en 2019 por la Universidad Nacional de las Artes.

En 2026, tres años antes de su muerte, fue homenajeada por la Universidad de Buenos Aires. Ante emocionadas ovaciones y recuerdos imborrables, manifestó que pese a las sillas de ruedas, “las locas seguimos de pie”, frase que epitomiza una vida de resiliencia apasionada y entrega monumental.
Taty, al igual que todas las Madres de Plaza de Mayo, dejó una huella imborrable. Su emotiva y encomiable historia no solo preserva la memoria de su hijo desaparecido, sino también establece un vigorizante mensaje para generaciones de nuevos militantes, que encuentran en su figura una fuente infinita de inspiración para la continuidad de la lucha por los derechos humanos en Argentina.