Colocaron en Río Negro el marcapasos más pequeño del mundo
Durante una intervención de 40 minutos, un paciente recibió un marcapasos de altísima tecnología que le permitirá hacer vida común. Fue realizada por el equipo del Servicio de Electrofisiología de la Unidad de Cardiología de la Clínica Viedma.
El procedimiento estuvo encabezado por Martín Calvelo, jefe de Cardiología, y contó con la supervisión de Ariel Estévez, médico proctor especializado la implementación de estas cirugías, perteneciente a la empresa Medtronic (líder mundial en tecnología médica). Esta es la proveedora del dispositivo, denominado Micra AV2, que es 10 veces más pequeño que uno convencional, dura un 40% más y evita complicaciones al paciente.
Se trata de un dispositivo de vanguardia, que da soluciones efectivas mediante procedimientos mínimamente invasivos. Esto permite la eliminación de complicaciones relacionadas con la manipulación de los cables para su conexión y supone una mejora por su reducido tamaño y la eliminación del bolsillo subcutáneo donde se depositan los marcapasos convencionales, dispositivos implantables utilizados para el tratamiento de personas con determinadas alteraciones del ritmo cardíaco.

“Para su colocación, es necesaria una intervención quirúrgica que consiste en implantar un generador de impulsos eléctricos (pila o batería) y un cable-electrodo endovenoso. Un extremo del electrodo se coloca en la cavidad interna del corazón y el otro extremo se conecta al generador”, explicó Calvelo.
Este marcapasos mide apenas dos centímetros de longitud, un 93% más pequeño que los modelos tradicionales, con un tamaño aproximado de 2,5 centímetros y un peso de tan solo dos gramos, siendo reconocido en el mundo.

“Somos el primer centro médico de Río Negro en adoptar la tecnología Medtronic Micra AV2, la nueva generación de los marcapasos más pequeños del mundo. Estos nuevos dispositivos miniaturizados eliminan las potenciales complicaciones de los marcapasos tradicionales relacionadas con los electrocatéteres y la 'bolsa' quirúrgica debajo de la piel y tiene un 40% de extensión de la longevidad de la batería”, agregó el cardiólogo.
Durante una visita al instituto médico, Calvelo destacó a NoticiasNet que este dispositivo se adapta “inmediatamente” al cuerpo del paciente y la batería se extiende hasta entre ocho y 13 años. “A mi modo de ver, evita muchas complicaciones, pues no tiene cables y así evita infecciones de todo tipo”, sostuvo.
Respecto de qué no puedo hacer un paciente portando un marcapasos, el profesional explicó que “no tiene restricciones” y “puede hacer la actividad física que quiera” en virtud de que “es un pedazo de metal”. No obstante, reparó que, si la persona va a un aeropuerto, debe avisar a que tiene colocado un marcapasos antes de someterse a una revisión.