España solicitará a la UE que rompa su acuerdo de asociación con Israel
Recientemente, España ha intensificado sus esfuerzos para que la Unión Europea rompa su acuerdo de asociación con Israel, con el argumento de que el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu está en violación del derecho internacional mediante sus acciones militares.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha sido el principal defensor de esta postura y ha manifestado públicamente su intención de llevar esta propuesta a las instancias europeas. Durante un mitin electoral en Andalucía, Sánchez enfatizó que ningún gobierno que viole el derecho internacional puede considerarse aliado de la Unión Europea, haciendo un llamado claro a sus colegas europeos para reconsiderar la relación con Israel.

Como era de esperar, Israel no tardó en responder. Gideon Saar, ministro de Relaciones Exteriores de Israel, lamentó la postura española a través de un mensaje corrosivo en la red social X, argumentando que el gobierno de Sánchez tiene relaciones con otros países de regímenes autoritarios que también violan los derechos humanos y sostuvo que España estaba divulgando actitudes antisemíticas.
El Acuerdo de Asociación, que incluye una cláusula sobre el respeto a los derechos humanos, entró en vigor en el año 2000. Este acuerdo ha sido previamente cuestionado por España, especialmente después de los conflictos en Gaza y ahora en el Líbano, llevando a Sánchez a insistir que la UE evalúe si Israel está cumpliendo con sus compromisos internacionales en derechos humanos.
No es la primera vez que Sánchez endurece su retórica contra el gobierno israelí. Desde que las hostilidades se reavivaron después de los ataques terroristas de Hamas en octubre de 2023, Sánchez se ha posicionado como una voz crítica y persistente contra Israel dentro de la comunidad internacional. La situación entre ambos países ha escalado a tal punto que sus respectivos embajadores han sido retirados, y hay constantes críticas en curso entre las diplomacias de ambos países.
Esta tensión ha significado que España y Netanyahu también diverjan en otros temas internacionales, como sus posturas respectivas sobre Irán y los gastos militares exigidos por Estados Unidos en el marco de la OTAN. A pesar de estas disputas, Sánchez ha aprovechado el escenario para afianzarse como el líder de una izquierda global que busca contrarrestar la influencia de las políticas de derecha en expansión, una misión ratificada por un encuentro reciente en Barcelona con líderes progresistas de diferentes partes del mundo.