Córdoba: cae banda de abuso y grooming que captaba víctimas desde una cárcel
Una alarmante red criminal de grooming (acoso sexual en el que una persona adulta contacta a un niño, niña o adolescente a través de internet), y abuso sexual ha sido desmantelada en un esfuerzo conjunto entre las fuerzas de seguridad de Córdoba y Buenos Aires. La operación ha desenmascarado una organización meticulosamente estructurada que operaba desde el interior de un centro penitenciario en territorio bonaerense, centrando su actividad delictiva en adolescentes de Córdoba.
La Dra. Analía Cepede, fiscal de Instrucción de Deán Funes, reveló que esta investigación, que se inició el 28 de febrero a raíz de múltiples denuncias, ha puesto al descubierto un complejo y siniestro modus operandi. Utilizando cuentas de redes sociales hackeadas de una tienda de ropa, miembros de la banda establecían contacto con menores de edad mediante engaños bien orquestados, demostrando un uso avanzado de la tecnología para perpetrar sus crímenes.
El recluso de 29 años, detenido por delitos sexuales previos, ha sido identificado como el principal artífice de esta red de extorsiones. Sin embargo, no actuaba solo. Dos mujeres, cómplices inseparables, desempeñaban un papel crucial en la captación de las adolescentes, mostrando el nivel de organización de esta red criminal desde los confines de la prisión. Una ya está presa y la otra estaba en libertad hasta ahora", relató la fiscal, marcando el nivel de coordinación de la banda.
El caso ha despertado preocupación entre las autoridades, particularmente por la audacia del principal acusado de operar sin restricciones visibles a pesar de su reclusión. Las investigaciones han descubierto un alarmante incremento en las demandas y presiones sobre las víctimas una vez lograda la manipulación emocional. Las exigencias iban desde compartir imágenes comprometedoras hasta forzar situaciones de violencia sexual extrema, involucrando incluso a familiares de las víctimas.
Una detallada y cuidadosa labor de seguimiento por parte de la Brigada de Investigaciones de Ischilín, en conjunto con la división de Cibercrimen, culminó en allanamientos simultáneos en el penal de Sierra Chica y varias localidades cercanas, permitiendo el decomiso de dispositivos electrónicos fundamentales para el avance de la causa. Esta iniciativa no solo busca desentrañar la envergadura de la operación, sino también identificar a potenciales víctimas que aún no han sido contabilizadas en esta red de terror digital.
El proceso judicial continúa y se espera que el análisis de los elementos incautados arroje más luz sobre el alcance de las operaciones y posibles conexiones adicionales a este acto de gravedad insólita.