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Sociedad

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18/03/2026

Según un informe, Río Negro tiene uno de los mejores salarios docentes del país: qué dice UNTER

El dato posiciona a la provincia entre las mejores del país. Desde LCR dialogamos con UNTER para conocer su mirada.

Un informe nacional volvió a poner en agenda el salario docente en Río Negro al ubicarlo entre los más altos del país. Sin embargo, el dato generó debate en la comunidad educativa y entre vecinos, donde surgieron cuestionamientos sobre si ese ingreso realmente alcanza en el contexto económico actual.

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Lo que dice el informe

El dato surge de un estudio del economista Alejandro Morduchowicz, elaborado en base a información de la Secretaría de Educación de la Nación y el INDEC. Según ese relevamiento, en septiembre de 2025 un maestro de grado con 10 años de antigüedad y jornada simple en Río Negro percibía un salario de bolsillo de $1.170.762, lo que posiciona a la provincia en el cuarto lugar a nivel nacional.

En el ranking, las provincias con mayores ingresos docentes son Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego, mientras que Río Negro se mantiene dentro del grupo de mejores salarios, superando a la mayoría de las jurisdicciones del país, incluso a distritos con mayor población.

Además, dentro del bloque patagónico, la provincia no solo se ubica entre las mejores posicionadas, sino que muestra —según el informe— una mayor estabilidad en términos reales en comparación con otras regiones.

La mirada de UNTER

Frente a estos números, desde el gremio docente plantean una realidad distinta. En diálogo con LCR Diario, el secretario general de UNTER en Regina, Oscar Leocata, explicó que si bien los salarios patagónicos son más altos en términos nominales, el costo de vida también es considerablemente mayor.

“Tenemos uno de los mejores sueldos, pero también una diferencia muy grande con el costo de la canasta básica en la Patagonia, que ronda los $1.700.000, mientras que un docente que recién se inicia cobra cerca de $1.100.000”, señaló.

Leocata también advirtió que desde septiembre del año pasado no hubo actualizaciones salariales y que la última propuesta del gobierno consiste en un 5,9% de aumento más un bono de $250.000 en dos cuotas, lo que —según indicó— resulta insuficiente frente a la inflación acumulada.

El dirigente remarcó además que muchos docentes destinan una parte importante de sus ingresos a alquileres, salud y materiales de trabajo, ya que deben afrontar gastos vinculados a su actividad, como fotocopias, útiles o recursos didácticos. “Hoy la mayoría no llega a mitad de mes y termina recurriendo a la tarjeta de crédito”, sostuvo.

En ese sentido, también cuestionó los indicadores oficiales: “Los datos se basan en la inflación del INDEC, pero eso no refleja lo que pasa en el día a día, donde los servicios y productos básicos aumentan por encima de esos índices”.

En este contexto, la situación de los docentes no es aislada. La pérdida del poder adquisitivo y la dificultad para llegar a fin de mes atraviesa a múltiples sectores: profesionales, trabajadores de oficios, empleados del sector privado e incluso trabajadores golondrina.