Un polaco de 9 años obtuvo el récord mundial del armado más rápido del "Cubo Mágico"
En un emocionante logro que ha capturado la atención del mundo entero, un niño prodigio de Polonia, Teodor Zajder, ha conseguido escribir su nombre en la historia del speedcubing al lograr un tiempo asombroso que desafía la lógica y la velocidad tal como la conocemos. El pasado 8 de febrero, este joven talento consiguió resolver el intrincado Cubo de Rubik en tan sólo 2.76 segundos, estableciendo un nuevo hito en esta apasionante disciplina.
El speedcubing, para quienes no estén familiarizados, es más que una simple demostración de rapidez y habilidad. Se trata de un mundo complejo y emocionante donde la memoria, la destreza y la precisión algorítmica se combinan para resolver rompecabezas tridimensionales más rápido de lo que uno podría imaginar. Desde que Erno Rubik inventó el cubo en 1974, este arte ha evolucionado espectacularmente, pasando de ser un simple entretenimiento a una actividad competitiva que exige un rigor y un talento enormes. A partir de los años 80, el "speedcubing" ha florecido internacionalmente, atrayendo a miles de competidores ávidos por demostrar sus aptitudes en este rompecabezas icónico.
El logro de Teodor es particularmente notable porque rompe la barrera de los tres segundos, un hito que parecía poco probable alcanzar hasta ahora. Su éxito desplazó el anterior récord establecido por Xuanyi Geng de China, quien había registrado un increíble tiempo de 3,057 segundos. Este récord quebrado refleja más que una simple cifra en un cronómetro; simboliza el ingenio humano llevado al extremo y la capacidad de concentrar habilidades en un destello breve pero impactante en la historia.

Entre las muchas variedades de rompecabezas tridimensionales que el speedcubing envuelve, existen oficialmente reconocidas diecisiete modalidades que van más allá del prototipo clásico de 3x3x3, alcanzando complejidades mayores e incluso requiriendo que algunos competidores enfrenten el desafío con una sola mano o con los ojos vendados. Este universo multifacético de competencias testifica a la diversidad y riqueza evolutiva de lo que comenzó como un modesto juguete didáctico.
La World Cube Association (WCA), la organización que rige este competitivo deporte desde 2003, desempeña un rol crucial al coordinar y homologar los eventos y sus resultados. Sus estrictos reglamentos aseguran la igualdad de condiciones para todos los participantes y garantizan que las competencias en cualquier rincón del mundo se lleven a cabo de manera equitativa. Gracias a esta infraestructura global de la WCA, un niño prodigio como Teodor puede demostrar su extraordinario talento bajo la mirada del mundo, dejándonos la fascinante promesa de que los límites humanos son apenas un reto para ser constantemente superado.