Tubos de la India: los socios del proyecto tomaron la decisión de la compra
La adjudicación a una empresa de la India (Welspun), del contrato para proveer los caños del gasoducto que irá desde Tratayén (Neuquén), hasta la costa de Río Negro, para que se pueda exportar gas licuado, desató una polémica de la que participó -en las últimas horas-, hasta el presidente Javier Milei.
“En estos casos, se trata de decisiones colegiadas de los 5 socios”, comentó a este medio una fuente cercana a Southern Energy SA (SESA), en referencia a que no se trató de la decisión de una sola empresa, y que opinaron gerentes y técnicos de Pan American Energy (PAE), que posee un 30%, la petrolera estatal YPF con un 25% y tres socios minoritarios, Pampa Energía, la británica Harbour Energy y la noruega Golar LNG.
Por otra parte, fuentes provinciales con acceso a las negociaciones comentaron que, más allá del origen de los tubos, “los van a enterrar trabajadores rionegrinos, y esta inversión va a dinamizar toda la economía regional”.
Vale aclarar que, una vez lanzada la licitación internacional, la empresa recibió 15 ofertas de proveedores de la Argentina, España, China, India, Colombia, México, Japón, Grecia y Turquía. Luego de una primera evaluación técnica de las ofertas, 6 de esos oferentes avanzaron a la siguiente instancia, que fue la evaluación económica.
La india Welspun presentó la propuesta más competitiva, por USD 203 millones. Ofreció una mayor flexibilidad en la forma de pago y en las garantías que sus competidores, algo central en un proyecto de la escala como un gasoducto en la que la estructura de costos es muy ajustada.
En ese contexto, Techint quedó ubicada en el sexto lugar en el orden de mérito, con una propuesta que rondaba los 280 millones de dólares.

Si bien Techint hizo un intento por mejorar su oferta, las fuentes consultadas y con acceso a la empresa contratante, sostuvieron que “90 millones de dólares es mucho en este proyecto”. Vale recordar que SESA salió al mercado a buscar, a través de un conglomerado de bancos, a buscar 1.000 millones de dólares para construir el gasoducto “dedicado”, que permitirá abastecer a los 2 barcos que se contemplan en el proyecto y que, solo en operarios a bordo, demandarán 300 puestos de trabajo cada uno en la etapa de licuefacción.
Lo cierto es que la empresa ganadora presentó un precio un 45% más bajo que el de Techint, cuya oferta fue la más cara de las 6 con una diferencia de USD 90 millones, aseguraron las fuentes.
Ante esa diferencia inicial, la empresa argentina achicó su propuesta en un 5%, y por ese motivo la diferencia final fue de 80 millones de dólares más cara con respecto a Welspun. Las ofertas de las empresas chinas, por su parte, fueron casi un 15% más caras que la ganadora.
Fuentes con acceso a las negociaciones aclararon que la segunda oferta de Tenaris (Techint), llegó el 24 de diciembre, por fuera del plazo establecido para su recepción, con la licitación concluida y la operación ya adjudicada.
A pesar de estar concluido el proceso licitatorio, según se detalló en Infobae, el 6 de enero de este año, transcurridos 15 días de la adjudicación de la licitación y con el contrato ya firmado con la empresa ganadora, Tenaris presentó una propuesta de first refusal, ofreciendo igualar las condiciones comerciales de la propuesta más competitiva. Un día después, el consorcio reiteró su negativa a Tenaris, aduciendo que su oferta estaba fuera de plazo y que ello afectaba el proceso licitatorio en el que se debe garantizar igualdad de posibilidades para todos sus participantes.
Respecto de las objeciones que surgieron por una presunta afectación al “compre argentino”, al quedar fuera de juego Techint, las fuentes explicaron que la chapa para el gasoducto no se produce en la Argentina, por lo que debe ser importada. La empresa india Welspun utilizará chapa china. Y en el caso de Techint, Tenaris hubiese importado la chapa de Brasil. Se la hubiese comprado a Usiminas, empresa controlada por Ternium, la siderúrgica de Techint.
Por su parte, y fiel a su estilo confrontativo, el Presidente Milei salió a cuestionar al presidente de Techint, Paolo Roca, a quien calificó como "Don Chatarrín de los Tubitos Caros". Agregó en un posteo en la red X, que “la nueva Argentina: Si ves 'periodistas', ‘economistas' y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién les llena el sobre".