Alejandra Monteoliva defendió la baja de la edad de imputabilidad: “Debería ser de 12 años”
En un contexto donde el debate sobre la edad de imputabilidad sigue generando controversia, el gobierno argentino se pronunció nuevamente a favor de reducirla, con el argumento de que debería fijarse a los 12 años. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, sostuvo que la Ley Penal Juvenil actual está desfasada respecto a las demandas y realidades del presente. Ante los micrófonos de Radio La Red, la ministra expresó su deseo de que la propuesta logre establecer la edad de imputabilidad entre los 12 y 13 años, aludiendo a una tendencia internacional que ubica el rango en edades menores que las actualmente vigentes en Argentina.
Monteoliva subrayó la importancia de discutir el proyecto en las próximas sesiones extraordinarias del Congreso, enfatizando que “por fin el tema será objeto de un debate tan necesario como urgente”. Según la ministra, Argentina se encuentra retrasada en esta discusión comparada con otros países, excepción hecha de Brasil, que comparte un rango de edad de imputabilidad similar. En su análisis, Monteoliva recordó que mientras que leyes de la década de 1980 aún dictan la normativa, las organizaciones criminales han evolucionado, incursionando cada vez más en el reclutamiento de menores para actividades delictivas.
Para reforzar la iniciativa, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, lanzó duras críticas al sistema actual, calificándolo de "malísimo" e insatisfactorio tanto para las víctimas como para los menores implicados. Según Cúneo Libarona, el sistema vigente es un vestigio de 1980 que no responde a las complejidades del 2026, caracterizado por una realidad donde la criminalidad juvenil se ha incrementado significativamente.

Durante su participación en Radio Rivadavia, Cúneo Libarona cuestionó la imagen del adolescente contemporáneo, cambiada drásticamente por factores como la droga y la violencia. El ministro explicó que, en muchas ocasiones, los menores son utilizados por los adultos en actividades criminales, participando en ilícitos que incluyen desde robos hasta homicidios.
El ministro concluyó sus declaraciones aludiendo a la necesidad de ajustar las leyes nacionales a los estándares internacionales: "Hechos sangrientos protagonizados por menores están comúnmente documentados, aún aquellos que involucran a chicos que entienden perfectamente el alcance de sus acciones", señaló. "La legislación mundial impone edades mucho menores para tratar con la criminalidad juvenil. Como nación, serían prudente que nos alineemos a la realidad vigente y tomemos acciones definitivas.", puntualizó Cúneo Libarona.