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28/01/2026

Gobernadores patagónicos pidieron al Congreso el tratamiento “urgente" de la ley de Emergencia Ígnea

Alertaron que la magnitud de los incendios y el impacto de la crisis climática requieren recursos y herramientas extraordinarias.

En una inusual reunión virtual, los principales líderes de las provincias patagónicas alzaron su voz en un llamado unánime al Congreso de la Nación. La temática: la emergencia Ígnea. Esta problemática, preocupante por sus consecuencias, hizo eco en los discursos enérgicos de los gobernadores Alberto Weretilneck de Río Negro, Ignacio Torres de Chubut, Sergio Ziliotto de La Pampa, Rolando Figueroa de Neuquén y Claudio Vidal de Santa Cruz. Cada uno de estos líderes compartieron con énfasis un mismo objetivo: que la situación de sus provincias trascienda las puertas del parlamento argentino e impulse respuestas efectivas y urgentes por parte de los legisladores.

El panorama presentado fue desolador. Entre el humo y las llamas, se perdieron más de 168.000 hectáreas en La Pampa, mientras que 45.000 hectáreas sucumbieron al fuego en Chubut, 6.000 en Neuquén, 10.000 en Río Negro y 700 más en Santa Cruz. Estas cifras alarmantes no solo reflejan un territorio devastado, sino también la vida de cientos de comunidades impactadas por una incontenible crisis climática que azota de norte a sur una de las regiones más bellas y ricas en biodiversidad de Argentina.

Los esfuerzos articulados con el Sistema Nacional del Manejo del Fuego han sido reconocidos en cada intervención. Elogiaron la coordinación nacional que ha permitido una respuesta rápida y efectiva ante emergencias. Sin embargo, las autoridades provinciales recalcaron que las medidas actuales, si bien necesarias, se han quedado cortas ante la intensidad de los eventos ígneos. Por ello, abogan por una asignación de recursos extraordinarios que permitan no solo sofocar los incendios sino también apoyar a las poblaciones afectadas y fomentar una recuperación ecológica y económica sostenible.

La urgencia de esta ley se enmarca en la cruda realidad que viven estos suelos meridionales del país. El cambio climático, impulsor silencioso pero implacable de anómalos patrones meteorológicos, juba un papel central en el desafiante escenario. El aumento de las temperaturas y la consecuente y prolongada sequía han sido la chispa que ha detonado esta ola de incendios sin precedentes. Ante ello, la demanda principal de los gobernadores es que el Congreso entienda la situación no solo como un problema regional, sino como una crisis climática y ambiental que demanda una respuesta legislativa nacional firme y decidida.

Es evidente que este clamor desde el extremo sur de Argentina no puede simplemente desvanecerse en el aire. La llamada a la acción se escucha más allá de los desiertos ardientes y los valles carbonizados. Las voces esperan eco en el parlamento argentino con soluciones concretas y un nuevo marco legislativo que prepare a la región tanto para la prevención de futuros desastres como para enfrentar las inevitables consecuencias que estos generarán.