Con apoyo de Trump, Nasry Asfura asumió como presidente de Honduras
El conservador Nasry Asfura ha asumido la presidencia de Honduras, impulsando un llamado clave a la unidad nacional para confrontar profundos desafíos económicos y de seguridad que aquejan al país. Al ocupar el cargo más alto de la nación, Asfura impone fin a un ciclo de filiación izquierdista de cuatro años, reposicionando a Honduras dentro del espectro de derecha en Latinoamérica, una tendencia en alza después de movimientos similares en Chile, Bolivia, Perú y Argentina.
Durante la ceremonia de su toma de posesión, realizada en la sede del Congreso, Asfura, de 67 años, articuló un compromiso férreo para confrontar la inseguridad que asola su nación debido a las intensas operaciones de organizaciones criminales como las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18. Estas entidades han sido categorizadas como organizaciones terroristas por el gobierno de Donald Trump, de quien Asfura es un aliado conocido.
"Luchar frontalmente contra la inseguridad se convierte en una prioridad", afirmó el recién nombrado presidente. Sus planes incluyen la intensificación del control territorial en las zonas más vulnerables al crimen y la implementación de estrategias para mitigar el impacto socioeconómico de la extorsión.

La llegada de Asfura al poder no estuvo desprovista de controversias. La presidenta saliente, Xiomara Castro, persistió en su postura de no reconocer al nuevo líder, denunciando irregularidades y fraudes sistemáticos a raíz de las elecciones celebradas el 30 de noviembre, cuya compleja fase de escrutinio llevó varias semanas para completarse. En respuesta, Asfura declaró el fin del estado de excepción vigente, una medida paralela a las estrictas políticas antipandillas implementadas por su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele.
A pesar de su posición de liderazgo, Asfura afronta el reto de navegar un Congreso en el que su partido no ostenta mayoría absoluta. Este escenario requiere que el nuevo mandatario busque apoyos transpartidarios para llevar adelante su agenda política. Sin embargo, se mantiene circunspecto en cuanto a qué proyectos específicos impulsará.