Lo encontró robando y lo corrió hasta que lo detuvieron: qué resolvió la justicia
Un robo que fue frustrado gracias a la acción de la víctima y la participación de la policía terminó a fines de la semana pasada terminó con un detenido, Por ese hecho, horas más tarde la justicia le formuló cargos al sujeto de 38 años y resolvió que recupere su libertad, pero con un control electrónico.
La audiencia por lo que se configuró como un robo por escalamiento en grado de tentativa y que tuvo como autor a Carlos Urruchua, se hizo el viernes. En esa instancia la Fiscalía solicitó, además, la prisión preventiva por cuatro meses para el imputado. el juez resolvió otorgarle la libertad con la colocación de una tobillera electrónica por el plazo de seis meses.
La audiencia fue presidida por el juez Roberto Gaviña Sánchez, con la intervención del fiscal Agustín Bianchi y del defensor oficial Leonardo Ballester. El magistrado resolvió a favor de la formulación de cargos como solicitó la fiscalía, pero en contra de la preventiva. En este punto, estuvo de acuerdo con el defensor, por lo que dispuso que el hombre de 38 años recupere su libertad, pero que se le coloque una tobillera electrónica por el plazo de 6 meses.
El robo que no logró concretarse ocurrió el viernes, alrededor de las 6, cuando el acusado ingresó a una vivienda ubicada en la intersección de América del Norte y Rafael Obligado de barrio Verzini. Para ello, escaló una reja perimetral de malla romboidal de hierro, de aproximadamente 1,80 metros de altura, con pinches de seguridad que habría doblado para poder ingresar. Del interior del patio robó una caja con herramientas, pero fue descubierto por la propietaria de la vivienda.
La mujer, que se encontraba con su hija, escuchó ruidos, salió al balcón y observó al sujeto saltar el portón de acceso. Sin dudarlo, comenzó a perseguirlo mientras daba aviso a la policía. La situación generó alarma en el barrio y varios vecinos salieron a la calle al escuchar los gritos de auxilio. Finalmente, el hombre fue interceptado y detenido por la policía en calle Asia y con las herramientas en su poder.
Cabe señalar que el imputado, aunque es conocido en el ámbito delictivo, no cuenta con condenas previas ni antecedentes computables, situación que fue valorada al momento de resolver.
Desde la Fiscalía se había solicitado la prisión preventiva al considerar que existía riesgo de fuga y la posibilidad de entorpecimiento de la investigación, además de remarcar el temor manifestado por la víctima tras el ingreso a su vivienda. Al mismo tiempo, el fiscal enumeró otras causas en las que el imputado no se habría ajustado al proceso judicial.
La defensa no se opuso a la formulación de cargos, pero rechazó la prisión preventiva por considerarla una medida extrema. Argumentó que el imputado tiene domicilio, arraigo familiar y expectativas laborales, y propuso como alternativa la libertad con control electrónico.
El juez coincidió con esta postura al señalar que el riesgo de fuga no se encontraba debidamente fundamentado y que el imputado cuenta con arraigo, por lo que resolvió ordenar la colocación de la tobillera. A pedido de la Fiscalía, también dispuso la prohibición de acercamiento en un radio de 200 metros al domicilio de la víctima, con el objetivo de resguardar su tranquilidad mientras avanza la investigación.