Las ventas minoristas cayeron 5,2% en diciembre y acumulan ocho meses en baja
El cierre de 2025 ha evidenciado una complicada realidad para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Argentina. Las ventas minoristas de estos comercios experimentaron una caída del 5,2% interanual durante diciembre, marcando el octavo mes consecutivo con números en baja. Sin embargo, al mirar el panorama del año completo, el sector registra un crecimiento acumulado del 2,5%, una cifra que invita a un respiro entre resultados adversos.
Los datos presentados por el Índice de Ventas Minoristas de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) muestran un incremento en la actividad al finalizar el año, aunque las condiciones de consumo todavía reflejan fragilidad. Los sectores relevados exponen una clara tendencia decreciente, con seis de siete rubros presentando pérdidas en comparación con el año anterior. Ámbitos no esenciales fueron particularmente golpeados. Únicamente "Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción" logró mantenerse al alza, con una modesta ganancia del 0,8%.
A pesar de que diciembre suele traer un repunte vinculado a festividades y el aguinaldo, factores que inyectan dinero en las últimas semanas del año, lo cierto es que tales impulsos no fueron suficientes para mitigar las pérdidas anuales. Un 55% de los comerciantes se encuentra en una situación similar a la de 2024, y el 27,6% percibe un deterioro menor al esperado cuando inició el año.

El análisis del consumo muestra a un comprador selectivo y atento a las fluctuaciones de precios. Aunque algunos sectores encontraron en diciembre un "respiro" que ayudó a mitigar compromisos financieros, no hubo grandes cambios en la demanda estructural. Por ejemplo, el rubro de alimentos y bebidas cayó un 5,3% interanual, a pesar del aumento del flujo usual en fiestas, donde los consumidores optaron por comprar estratégicamente y sacar provecho de ofertas.
Otros sectores no fueron tan afortunados; "bazar, decoración, textiles de hogar y muebles" así como "calzado y marroquinería" manejaron bajas significativas, del 15% y 2,9% respectivamente. Mientras, "farmacia" presentó una leve disminución del 0,5%, en un periodo descrito como una etapa baja para gastos médicos, limitado a lo esencial.
Curiosamente, "Perfumería" y "textil e indumentaria" no escaparon al negativo escenario. La demanda, aunque mayor durante los festejos de fin de año, no pudo compensar un descenso del 9,8% y del 8,5% en ventas para dichos rubros.
En el único horizonte optimista, el rubro de "Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción" vio un alza debido a compras orientadas por la estacionalidad: reparaciones menores, mantenimiento de hogar y preparativos de verano que se pudieron gracias al cobro del aguinaldo.
De cara al futuro, un 51,2% de los comerciantes mantiene la esperanza de un rebote en la actividad, mientras que un 43% piensa que el 2026 se mantendrá sin grandes cambios respecto al 2025. La perspectiva de inversión guarda un tono de prudencia: el 57,1% de los encuestados desestima la idea de nuevos desembolsos debido a un entorno aún incierto.