Reflotan pedido de renuncia a Villaverde por pagos dudosos en La Libertad Avanza
Desde el interior de la Libertad Avanza, se disparó un nuevo pedido de renuncia contra la diputada Nacional Lorena Villaverde, al considerar el responsable de las finanzas de su propio partido, el dirigente de Roca, Roberto Zgaib, que por diversas irregularidades en el manejo de los fondos de campaña debe dar un paso al costado como presidenta del partido, y dejar su banca en el Congreso de la Nación. En las últimas horas el dirigente expresó en sus redes sociales: “para que empecemos a limpiar la política de gente que le hace mucho daño, no dejemos que esto se olvide”.
La disputa se inició por la presentación de una factura por 73 millones de pesos, que habría sido autorizada por el responsable de la campaña electoral, el ex sorista Julián Gohinex, para afrontar gastos de publicidad en favor de Abel Calfín, un comunicador y publicista que al mismo tiempo tiene un cargo en la ANSES, y cumple funciones en la sede Villa Regina de ese organismo.
Más allá de las cuestiones administrativas, Zgaib dejó en evidencia además que, a Villaverde, como presidenta de La Libertad Avanza de Río Negro, le soltaron la mano sus socios políticos en las pasadas elecciones.
En un posteo subido a sus redes sociales, el empresario hotelero y farmacéutico de Roca, aclaró que antes las maniobras sospechosas “decido no pagar la factura, e informar de la situación a los 3 partidos políticos integrantes de La Alianza”. Como respuesta recibió 2 correos electrónicos. Uno del Creo (partido que lidera el Diputado Nacional y ex intendente de Cipolletti, Aníbal Tortoriello), y otro de Republicanos Unidos, cuya Junta Ejecutiva, presidida por el dirigente de General Roca Nicolás Suárez Colman, hoy cercano a Patricia Bullrich.
En ambos casos “manifiestan que la factura no se pague hasta que se aclare la situación”.
“Villaverde, Goihnex y Calfin, responsables de esta situación que hice pública el 4 de noviembre deberían haber renunciado a sus cargos dentro de LLA Río Negro y como funcionarios públicos”, declaró Zgaib, y acotó que “para que empecemos a limpiar la política de gente que le hace mucho daño, no dejemos que esto se olvide, ya que así es como se vino degradando la política en Argentina. Lo tenemos que recordar todos los meses hasta que se vayan o los echen”.
El dirigente relató que cuando informó a Villaverde de sus cuestionamientos a la transparencia de los gastos, y que no pensaba pagar la factura en cuestión, “había dicho que estaban hechas antes y pagas”, lo que incrementó el desconcierto.
“Como responsable económico financiero de la Alianza La Libertad Avanza Rio Negro, no solo tengo la función de pagar las facturas de gastos de la campaña electoral, sino la obligación de verificar la veracidad de dichos gastos”, aclaró.
Recordó que “el día 23 de octubre el responsable de la Campaña, Julián Goihnex, me pasa una factura a nombre de Abelardo Calfin, por $68.500.000, y me dice que hay que pagarla urgente antes. Al otro día, después de preguntarme el saldo de dinero en la cuenta corriente de la Alianza, me envía otra factura por $73.022.000, diciéndome que esta es la que corresponde pagar.
A esto se suma otro ingrediente, es la presunta incompatibilidad entre ser empleado público y proveedor del partido, ante lo cual “después de las elecciones me reúno con Calfin, que al ser afiliado a la LLA y funcionario de ANSES, le solicito una nota firmada por su jefe, donde constara que no existía incompatibilidad alguna, y ahí él me dice que los trabajos los había pagado el y que necesitaba recuperar el dinero”.
Entonces, para verificar la veracidad de los dichos de Calfín, Zgaib optó por pedirle las facturas de sus proveedores para verificar los gastos que argumentaba. “Ante mi pedido, él me dice que los trabajos estaban certificados, por una hoja que el mismo había hecho”.
Ante la duda, el empresario roquense fue a verificar en la calle la veracidad de las afirmaciones de Calfín, pero según afirmó que fue a chequear 2 carteles declarados de lona en el informe elaborado por Calfin, ubicados en la ciudad de Cipolletti (uno en Irigoyen 90 y el otro en 9 de Julio 350), y allí descubrió que “los 2 carteles eran de papel”.
A todo esto, sumó que, en la página de ARCA, figuran alrededor de 20 facturas que ya habrían sido pagadas con fondos de LLA, “que no fueron autorizadas por mí y no sé en qué estado están”, afirmó Zgaib.