Publicidad
 

Salud

|
07/01/2026

Ola de calor extremo: claves para proteger a bebés y niños ante las altas temperaturas

El pediatra choelense Alfredo Trama brindó recomendaciones para prevenir la deshidratación y el golpe de calor en los más pequeños.

Debido a la intensa ola de calor que atraviesa gran parte del país, incluído el Valle Medio, el reconocido médico pediatra Alfredo Trama advirtió sobre la importancia de extremar los cuidados en bebés y niños pequeños, quienes son los más vulnerables ante las altas temperaturas y muchas veces no pueden expresar lo que sienten, según la nota de ANRoca.

Lee también: Lucas González confirmó que buscará la reelección y adelantó anuncios clave para Chichinales

En diálogo para 7 en Punto, Trama explicó que, cuando el calor es extremo, el cuerpo intenta regular la temperatura a través de la transpiración y el aumento de la circulación en la piel. Sin embargo, en los bebés este mecanismo puede agotarse rápidamente, lo que deriva en deshidratación, agotamiento por calor y, en casos más graves, golpe de calor.

“El bebé no puede decir que tiene calor o que se siente mal. Por eso, como adultos debemos estar atentos a su comportamiento, al llanto y a los movimientos que muchas veces son la única forma que tienen de manifestar incomodidad”, señaló el pediatra.

 

Entre los primeros signos de alerta, Trama mencionó la irritación en zonas como el cuello, el pecho, las axilas y el área del pañal, producto de la sudamina. También pueden aparecer sed intensa, dolor abdominal, cansancio, dolores musculares, náuseas sin vómitos y llanto persistente. Ante estos síntomas, recomendó hidratar a los niños de manera constante con agua y, en el caso de los bebés, reforzar la lactancia materna, ya que la leche ayuda a saciar la sed y mantener una correcta hidratación.

Para los más pequeños, el especialista aconsejó ubicarlos en ambientes frescos, ventilar los espacios, mojarlos con frecuencia y evitar la exposición directa al sol, especialmente en las horas de mayor temperatura.

En cuanto a la protección solar, indicó que los protectores pueden utilizarse recién a partir de los seis meses y nunca deben aplicarse en las palmas de las manos ni en los pies, ya que los bebés suelen llevarse esas zonas a la boca. Además, aclaró que el uso de protector solar no implica una protección total, por lo que es fundamental complementar con gorra húmeda y sombra.

Respecto al golpe de calor, Trama explicó que puede manifestarse con piel seca por falta de transpiración, agotamiento extremo, dolor de cabeza, agitación, convulsiones e incluso alucinaciones. Si la temperatura corporal alcanza los 39 grados, se debe acudir de inmediato a un centro de salud. “Nunca hay que medicar a los niños por cuenta propia, ya que esto puede empeorar el cuadro”, remarcó.

Otro punto clave fue la advertencia de no dejar jamás a los niños solos dentro de un vehículo, aunque esté estacionado y con los vidrios bajos. “El golpe de calor dentro de un auto puede ser mucho más grave que al aire libre, debido a la sofocación”, enfatizó.

En relación al uso de repelentes, el pediatra explicó que primero debe aplicarse el protector solar y, media hora después, el repelente, nunca juntos. Además, se deben evitar zonas cercanas a la boca, los ojos, las manos y los pies para prevenir irritaciones o ingestión accidental.

Finalmente, Trama recordó que estas recomendaciones también son válidas para los adultos mayores, otro grupo de riesgo durante las olas de calor. Insistió en el consumo permanente de agua y en evitar bebidas gaseosas o con colorantes, ya que no hidratan y pueden empeorar los síntomas.

“Ante cualquier signo de alarma, hay que llevar al niño al médico de inmediato. La prevención y la atención temprana son fundamentales para evitar consecuencias graves”, concluyó el especialista.