Policiales
Incendio y doble crimen: la jueza rechazó la domiciliaria para Vega pero ordenó su traslado al penal de Cipolletti
La jueza Amorina Sánchez Merlo rechazó la apelación presentada por el defensor de Alejandro Vega, imputado como “partícipe necesario” en el incendio intencional y doble crimen del barrio San Lorenzo, por considerar que sigue vigente su capacidad de obstaculizar la investigación. Pero tomó nota de una seria denuncia del abogado particular Michel Rischman y ordenó su traslado a una de las unidades del Servicio Penitenciario Provincial.
Rischman denunció el “hacinamiento” en la Comisaría Cuarta, donde su defendido “convive con otras cuatro personas” en condiciones “inhumanas”. También aseguró que en la semana, todos los detenidos sufrieron “una intoxicación masiva” por la comida que les dieron.
Vega sufre de una condición médica particular: es diabético e insulinodependiente, además de tener problemas cardíacos. Fue uno de los argumentos que presentó su abogado para pedir una morigeración de la prisión preventiva y que pase a ser domiciliaria. Además, justificó que dos nuevas pericias permiten aligerar la causa probatoria en contra de su cliente: una realizada sobre el video de una camioneta que transitó por el barrio; y una Cámara Gesel realizada al menor que dio una versión favorable a Vega.
El hecho criminal ocurrió el 17 de noviembre pasado en horas de la tarde. Según la hipótesis de la fiscalía, Kevin Nicolás Sánchez llegó a la vivienda de Río Gallegos 174 en un Peugeot 208 propiedad de Vega; entró y 10 minutos más tardes se retiró. Las cámaras de seguridad de las casas vecinas permitieron verlo en esas circunstancias, previo al incendio que destruyó el interior de la casa.

El fiscal Martín Pezzetta pidió mantener las medidas cautelares; el defensor Michel Rischman (en primer plano), pidió una atenuación de la prisión preventiva con una domiciliaria. Foto: Cipo360.
En esa oportunidad murieron dos personas: Aníbal Cuerda, de 54 años; y Pablo Davis, de 34. Cuando se iniciaron las llamas, Cuerda estaba totalmente drogado e inconsciente en una de las habitaciones:murió con el cuerpo totalmente quemado y según la autopsia, tenía humo en los pulmones. En tanto, Davis presentaba varias heridas de arma blanca en el cuerpo que aunque no le provocaron la muerte, si limitaron su capacidad de salir del lugar. Murió horas después en el Hospital de Cipolletti, con quemaduras en más del 60 % del cuerpo.
Kevin Sánchez se entregó en la comisaría de Cinco Saltos una semana después y se lo considera el autor material. Vega está imputado como “partícipe necesario” por haber facilitado la logística para que se cometiera el crimen: el auto en que llegó era de su propiedad; Sánchez vivía en su casa; y según la fiscalía, la camioneta que se ve dando vueltas por el sector antes y después del hecho sería del mismo Vega.
El fiscal Martín Pezzetta se opuso a morigerar la prisión preventiva con una domiciliaria: sostuvo que debido a sus recursos económicos, podía obstaculizar la causa e intimidar a los testigos, todos en situación de vulnerabilidad. También recordó que la calificación de la causa, es de doble homicidio agravado por la alevosía (cuando se reduce a la víctima a un estado de indefensión); y en condiciones de provocar un peligro común (el incendio que en algún momento amenazó con extenderse a las viviendas vecinas).
Recordó también que si prospera esa acusación del Ministerio Público, “tiene una condena de prisión perpetua”, por lo que el Estado debe “extremar los recursos de control de los imputados”.
La jueza Sánchez Merlo coincidió con la postura del fiscal, aclaró que es pertinente mantener la prisión preventiva pero también evaluó la necesidad de alojar a Vega en una unidad del Servicio Penitenciario. Rischman hizo un pedido especial: “ni en Roca ni en Bariloche”, lugares donde están detenidas algunas personas “que podrían tener problemas con mi cliente”.
La magistrada aclaró entonces que “Cipolletti será el destino prioritario” por una razón de seguridad y para mantener el vínculo familiar.