Papá Noel "gasolero": las ventas de juguetes cayeron 7% para Navidad
En un contexto marcado por la prudencia en el gasto de los hogares, las ventas de juguetes durante la temporada navideña han experimentado una notable caída del 6,9% en comparación con 2024, según los datos aportados por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).
Este fenómeno se explica principalmente por una disminución en el poder adquisitivo de las familias, lo que llevó a un comportamiento de consumo más cauto y conservador para con los regalos de fin de año.
Matías Furió, presidente de la CAIJ, aseguró que, a pesar de este escenario de retracción, el mes de diciembre mostró un ligero repunte en las ventas respecto a noviembre, signo de recuperación tras resultados particularmente negativos meses atrás, incluidos los del Día del Niño. Sin embargo, esta mejora no fue suficiente para compensar las pérdidas acumuladas durante el año, destacándose que el panorama sigue siendo desafiante para el sector juguetero.
Dentro de las tácticas aplicadas para suavizar el impacto de la baja en las ventas, las estrategias de descuentos y promociones se destacaron como herramientas clave, resultando vitales especialmente para las compras de último minuto, según lo detallado por la Cámara. A esto se sumó la disminución de las tasas de interés, que benefició no sólo a los consumidores, sino también a los comerciantes, permitiéndoles ofrecer planes de cuotas mucho más accesibles.
Un aspecto a resaltar del año en curso, ha sido el predominio de las transacciones electrónicas, que representaron aproximadamente el 95% del total de las compras realizadas, señalando una tendencia notable hacia el uso de tarjetas de crédito y billeteras virtuales, en detrimento del efectivo. Asimismo, el comercio electrónico se mantuvo estable, abarcando cerca del 25% del mercado juguetero, aunque sin evidenciar un crecimiento significativo con respecto a periodos anteriores.
El análisis del ticket promedio puso de manifiesto variaciones importantes según el punto de venta: las tradicionales jugueterías de barrio registraron un gasto cercano a los $19.000 por juguete, mientras que en los supermercados el desembolso promedio fue de $10.000. No obstante, las cadenas especializadas en juguetes elevaron significativamente este promedio hasta aproximadamente $45.000.
En cuanto a las preferencias de los consumidores, se mantuvo un patrón destacado en la demanda de juguetes didácticos para la primera infancia, así como en artículos destinados al aire libre, juegos de mesa para compartir en familia, y sets diseñados para estimular la creatividad manual, incluyéndose en el repertorio las muñecas tradicionales. En alineación con las tendencias globales, también se incrementó el interés por peluches interactivos y juguetes que incorporan tecnología de manera sencilla, subrayando un cambio en las preferencias hacia productos que fusionen entretenimiento y aprendizaje.