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18/12/2025

El Vaticano confirmó la beatificación del argentino Enrique Shaw

El Papa autorizó el decreto que reconoce al padre de familia y dirigente católico fallecido en 1961, junto a un grupo de mártires españoles.

El Vaticano ha comunicado una noticia muy esperada por la comunidad católica: la beatificación de Enrique Ernesto Shaw, empresario y laico argentino con una destacada trayectoria de vida y compromiso social. Este hito ocurrió tras la aprobación de un decreto papal por parte del actual Papa, iniciando el camino de Shaw hacia el reconocimiento oficial como beato.

El caso de Enrique Shaw destaca notablemente. Mientras otros once mártires también fueron reconocidos dentro del mismo acto, Shaw logró un lugar único como el único beato no asociado a los eventos trágicos de la Guerra Civil española, en donde los otros nombramientos tuvieron sus orígenes. En dicha guerra, nueve seminaristas, un sacerdote diocesano y un laico, dentro de las diócesis de Madrid, Getafe, y Alcalá de Henares, fueron asesinados, y ahora, lo destacable de su martirio en favor de su fe ha elevado su condición a mártires reconocidos santamente.

 

 

Enrique Shaw, por su parte, personificó una vida dedicada a valores profundos soportados por su fe. Nacido en París en 1921 y educado en Argentina, Shaw no se conformó con seguir los caminos habituales del empresariado. Fue un auténtico pionero al instaurar el salario familiar en Argentina, una medida innovadora pensada para dignificar la vida de cada trabajador observando no solo su contribución laboral, sino su entorno familiar. Durante un período de gran conflicto cultural y político, incluso enfrentó la prisión por sus firmes principios cristianos y su adhesión visible a su fe cuando las tensiones entre el Estado y la Iglesia se incrementaron.

Particularmente inspiradora fue su practica de ver las empresas no como monolitos impasibles generadores de dinero, sino como comunidades humanas donde la justicia, el diálogo y el respeto debían ser partes esenciales en las relaciones laborales. Desde la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) en Argentina, Shaw impulsó estos ideales de justicia social promoviendo la Doctrina de la Iglesia dentro del ámbito económico.

 

 

En su familia, Enrique fue esposo y padre de nueve hijos, además de un reconocido oficial de la Armada. Tristemente, su vida fue sesgada a los 41 años por un cáncer devastador. Durante sus últimos momentos, la solidaridad de sus empleados fue conmovedora. Fueron ellos quienes se presentaron desinteresadamente para ofrecerle transfusiones de sangre, y esta reciprocidad marcó la unión entre Shaw y su equipo. Su célebre testimonio 'ahora soy feliz porque por mis venas corre sangre obrera', refleja profundamente el impacto positivo reciproco que construyó en vida.

Ahora, al haber vencido los pasos rigurosos del proceso de beatificación, que incluyeron la aprobación médica y teológica de un milagro atribuido a su intervención, Enrique Shaw se perfila como un ejemplo culminante de lider cristiano laico. La decisión final del Dicasterio para las Causas de los Santos eleva a Enrique Shaw a una posición aún más representativa, inspirando la integración de la fe dentro del entorno empresarial moderno y apelando a que tal ejemplo sea piedra angular hacia una promoción humana integral.