Milei no logró derogar las leyes de Universidades y Discapacidad en Diputados
En la reciente sesión parlamentaria celebrada en la Cámara de Diputados, una vibrante jornada de debates culminó con un sorpresivo rechazo al controvertido capítulo 11 del texto propuesto. Este capítulo incluía puntos candentes, como la derogación de las leyes de Universidades y Discapacidad, y la coparticipación de CABA.
A pesar de intensas negociaciones, el capítulo 11, que abordaba varias reformas significativas, no logró la aceptación esperada. En la votación general del documento, se registraron 132 votos a favor frente a 97 en contra, además de 19 abstenciones. El bloque de Provincias Unidas fue crucial para alcanzar el quórum, aunque optaron por abstenerse, marcando así un camino de diferenciación al apoyar su propio dictamen.
Las bancadas del PRO y la UCR, junto con el apoyo de ciertos gobernadores como Gustavo Saenz de Salta y Hugo Passalacqua de Misiones, respaldaron el documento. Sin embargo, este respaldo no fue unánime. Antes de la votación, se añadieron dos artículos clave, uno referente al pago de deudas de coparticipación exigido por Jorge Macri y otro para inyectar fondos al Ministerio Público Fiscal, ascendiendo a $21.300 millones. Estos añadidos buscan garantizar el blindaje del capítulo dentro del contexto del debate.
Cristian Ritondo, representante del PRO, no tardó en manifestar su disconformidad, insinuando en sus declaraciones un intercambio de votos por puestos en la Auditoría General de la Nación, acusación que resonó fuertemente en el ambiente político. La cuenta oficial del PRO también expresó su indignación frente al considerado pacto entre el Gobierno y el bloque de Unión por la Patria.
Durante los momentos previos a la votación, hubo intensas especulaciones sobre la designación de la ex diputada Pamela Caletti en la Auditoría Nacional, vinculada al bloque Innovación Federal de Saenz y Passalacqua. No obstante, la votación sorprendió a todos al ser rechazada por una diferencia de seis votos: 123 en contra y sólo 117 a favor.
El controvertido capítulo abarcaba no solo la derogación de leyes significativas, sino también otras medidas que contemplaban cambios en el beneficio tarifario de gas, alteraciones en la Asignación Universal por Hijo, y ajustes para distribuidoras eléctricas. La división en la votación dejó claras las distintas posturas incluso dentro de bloques que, aunque apoyaron el presupuesto general, manifestaron en contra de ciertos puntos específicos.
Aunque la estrategia de aprobar por capítulos no fructificó como esperaba Javier Milei y su grupo, deja en evidencia la complejidad política de estas negociaciones.
Esta sesión marcó una clara ruptura con métodos anteriores, donde el oficialismo se había apoyado en argucias legislativas como la prórroga del presupuesto del año anterior. La situación interna del Gobierno y la presión ejercida por organismos internacionales han llevado a un manejo distinto de las negociaciones, demostrando tanto la volatilidad del debate como la fragilidad de los consensos en el contexto actual.