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17/12/2025

Avanza la gripe H3N2: qué dicen los expertos sobre su llegada al país

Los expertos advierten por los viajeros que llegan de países en los que el virus circula.

El panorama epidemiológico en Sudamérica se transforma con la llegada del subclado K de la gripe A (H3N2) cruzando el ecuador. Recientemente, los primeros casos fueron detectados en Perú y Colombia, apenas días después de que México informara su presencia tras un análisis exhaustivo realizado el viernes pasado. La comunidad médica considera que, inevitablemente, la expansión hacia el Cono Sur, incluida Argentina, es solo cuestión de tiempo.

La alarma está encendida en Bolivia, donde los sistemas de vigilancia epidemiológica se han fortalecido debido al surgimiento de casos sospechosos relacionados con la nueva variante. En el departamento de Santa Cruz, se examina la muerte de una joven de 26 años que había llegado de Japón, y hay seis personas bajo observación en Cochabamba tras resultados positivos para influenza A (H3N2); la identidad exacta con el subclado K todavía está en proceso de verificación.

En Argentina, el escenario empieza a modificarse en algunas provincias ante la amenaza inminente del nuevo patógeno, el cual, al ser novedoso, elude parcialmente la inmunidad gracias a su reciente aparición en el mapa epidemiológico mundial. Emilio Lanari, ministro de Salud Pública de Corrientes, hizo un llamado a reforzar los planes de vacunación en los grupos más vulnerables, insistiendo en la protección como herramienta crucial contra el virus.

Los últimos datos sobre vacunación en Argentina, correspondientes a 2025, mostraban que la cobertura en los niños hasta dos años superaba ligeramente el 50%, mientras que en adultos mayores era apenas superior al 40%. Las cifras eran similares para las embarazadas, rondando el 50%, mientras que en el ámbito del personal sanitario alcanzaba el 80%. El Ministerio de Salud de la Nación reveló en su reciente Boletín Epidemiológico que, aunque el subclado K presenta diferencias antigénicas, la vacuna aún ofrece una protección considerable contra hospitalizaciones en niños (70-75%) y en adultos (30-40%).

Este virus emergente hizo su primera aparición en Asia en junio y se extendió a Oceanía hacia agosto. Posteriormente, a partir de noviembre, logró un avance significativo en Europa y Estados Unidos. Solamente en los últimos días aparecieron algunos casos en México y, finalmente, en Sudamérica: dentro de Colombia, Perú y posiblemente también en Bolivia.

 

 

En declaraciones desde Perú, las autoridades reconocen que el subclado K pudo haber estado presente durante meses antes de ser identificado, algo que solo se evidenció por el atento aviso internacional y el examen de dos niños que, afortunadamente, ya han superado la enfermedad. México ha reforzado su llamado a la vacunación masiva, y Perú ha declarado una alerta sanitaria urgente.

El caso peruano sugiere que el virus, cuando no es observado, puede tener un comportamiento impredecible, variando su peligrosidad en función de las condiciones sanitarias y ambientales. El infectólogo Eduardo López subrayó que las actuales condiciones del clima en Argentina favorecen la resistencia a la propagación del virus y añadió que es probable que aquellos que están vacunados obtengan cierto nivel de protección cruzada de un modo gradual.

Eduardo López, quien lidera el Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, aclaró que la cepa H3N2 no es completamente nueva, pues es una variante que mutó parcialmente su genoma desarrollando el subclado K, resultando en una efectividad reducida de las vacunas actuales. Señaló además el impacto que adelantó el invierno en Europa frente a un bajo nivel de vacunación en ese continente.

Por su parte, Oscar Rizzo, neumonólogo de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, ilustró sobre la elevada probabilidad de una mayor penetración del subclado H3N2 en el cono sur y su circulación en naciones del hemisferio sur, incluida Argentina, a medida que se acerque el próximo invierno. Rizzo resaltó que las implicaciones mayores, discutidas en un documento oficial de AAMR, incluyen revisar la composición de las vacunas antigripales, reforzar los esfuerzos de vigilancia, preparar a los sistemas de salud para potencialmente más casos y complicaciones, así como potenciar campañas de información dirigidas a grupos vulnerables, entre ellas adultos mayores, niños pequeños y aquellos con enfermedades crónicas.