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13/11/2025

Cómo funciona el matadero de San Javier

Sólo tres productores faenan en la planta móvil de punto fijo

La Sala de Faena del Valle Inferior (Safavi) nació como una respuesta a una demanda histórica de los pequeños y medianos productores la colonia agrícola del Valle Inferior. Esta pequeña planta de carácter social permite el despostado, oreo y preenfriado de carne porcina y ovina, garantizando la comercialización legal de los productos de San Javier.

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Según explicó María Elvira Gilardi, encargada de la administración de Safavi, en diálogo con Radio Noticias (105.5), la iniciativa “se creó por decreto en 2016 y funciona desde 2019”. Gilardi, quien conoce de cerca la actividad desde su ingreso al Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi), destacó que ya existían grupos de productores organizados que impulsaban la puesta en marcha del matadero.

En este sentido, el proyecto fue concebido con un fuerte carácter social, tiene como beneficiarios directos a los pequeños ganaderos y granjeros del Valle Inferior, quienes encuentran en la sala una herramienta fundamental para sostener y mejorar su producción. La importante inversión en inmediaciones de la localidad aledaña a Viedma incluye el tratamiento de efluentes, y en su concepción habilita para la comercialización legal que se puede realizar en el área circundante al departamento capitalino de Adolfo Alsina.

“Somos una sala de faena de pequeños animales y el productor articula con nosotros para que le hagamos la faena. Después, él acuerda con el carnicero la comercialización. Nosotros damos el servicio”, detalló durante el contacto periodístico.

La sala tiene una capacidad diaria de faena de 30 ovinos y 20 porcinos, en este último caso capones que no superen los 100 kilos de carne limpia. “Trabajamos con tres productores porcinos que tratan de mejorar cada año, así que la idea es seguir dándoles la oportunidad de crecer”, explicó Gilardi.

Safavi mantiene además un convenio con el Ministerio de Salud Pública de la Provincia, mediante el cual analizan las muestras de triquinosis de cada faena. “Todos los días llevamos muestras al laboratorio y, con el resultado, recién ahí despachamos”, aclaró sobre los porcinos, la administradora.

Aunque en años anteriores la cantidad de productores y de madres en el valle era mayor, hoy la sala sigue siendo un espacio clave para quienes sostienen la actividad. “Los que siguen trabajando son productores con un buen stock de vientres, muchos de los que fueron en su momento los más grandes”, indicó Gilardi.

En el caso de los ovinos, la administradora mencionó que los controles son los habituales. “Que los controles son normales y no tiene ningún análisis. Se faena, se cumplen los requisitos y se despacha. No dejamos carne almacenada”, concluyó.