13/11/2025
Sacerdote fue condenado a tres años de prisión condicional por manosear a una menor
Fue tras la denuncia de una niña de 11 años.
En una decisión esperada, la Sala I del Tribunal de Impugnación ha confirmado la sentencia por abuso sexual simple contra un sacerdote, amplificando el impacto de este caso en la comunidad. Este fallo llega tras un exhaustivo análisis del tribunal, que vio cómo se descartaron las alegaciones de la defensa y se sostuvo la credibilidad del testimonio de la joven víctima, una niña de tan solo 11 años.
El hecho quedó al descubierto en 2021, tras una denuncia que finalmente interpuso la familia de la menor luego de que este supuesto acto de abuso ocurriera durante una actividad en una capilla local. Según los documentos judiciales, la menor narró un perturbador incidente donde, durante un juego en el patio de la parroquia, el clérigo implicado 'le tocó la cola'.

La valentía de esta declaración pública y sostenida fue crucial para el fallo, según los magistrados, quienes subrayaron su consistencia y su validez al no hallarse pruebas que cuestionaran su veracidad. En una prueba clara de la responsabilidad ministerial, los magistrados, Luciano Martini y Ramón Medina, hicieron un enfático llamado a la responsabilidad dentro de la jerarquía eclesiástica. Urgieron a que las medidas preventivas sean rápidas y efectivas, destacando la lentitud con la que la Iglesia había actuado en situaciones similares anteriormente.
Es relevante mencionar que la condena inicial del sacerdote ya se había producido, aunque la defensa buscaba recurrir con esperanza de un desenlace favorecedor. Sin embargo, el recurso fue rechazado categóricamente. El tribunal desaprobó la estrategia de la defensa, que había puesto en tela de juicio la credibilidad de la víctima y sus familiares. Alegaban ciertas ausencias en las evaluaciones emocionales de la niña pero, tal como indicaron los jueces, las denuncias de la víctima en casos de abusos sexuales gozan de valor probatorio a menos que exista evidencia sustancial en contra.
En cuanto al proceso judicial, se reforzó que no existe contradicción en que el sacerdote fuera absuelto de ciertos cargos debido al principio de la duda y, sin embargo, condenado por otros. Esta interpretación está en línea con la diversidad de grado de certeza alcanzado en cada caso revisado. Importante fue también la declaración televisada de la víctima, aclarando que el toque fue inequívocamente inapropiado.
Finalmente, la reacción retrasada en presentar la denuncia tocó un punto sensible en el tribunal, que consideró que las complejidades personales, familiares y el profundo vínculo de la familia con la iglesia no desvirtúan la credibilidad del caso. Al sopesar toda la evidencia, los jueces confirmaron con la certeza necesaria que hubo una violación de la integridad sexual por parte del acusado y que ningún intento de parte del sacerdote por negar u opacar los hechos logró debilitar las pruebas establecidas con solidez a lo largo del proceso.