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30/10/2025

Seguirá preso: lo atraparon por la sangre que dejó en la peluquería y antes por haberse quedado dormido en una escuela

En menos de un mes se le probaron tres hechos delictivos y se sospecha que fue el responsable de un robo a la escuela especial 5 a partir de las huellas del calzado. El viernes lo habían liberado y el sábado volvió a ser detenido.
El jueves se lo detuvo en la escuela de barrio Modelo y el sábado por el robo a la barbería en Villa Obrera. Foto LCR (archivo).
El jueves se lo detuvo en la escuela de barrio Modelo y el sábado por el robo a la barbería en Villa Obrera. Foto LCR (archivo).

En menos de 48 horas durante el último fin de semana se detuvo a Miguel Alejandro Muñoz (32), el mismo sujeto que el pasado jueves ingresó y se quedó dormido en la escuela especial 5 y que, tras ser liberado el viernes, el sábado volvió a protagonizar otro acto delictivo: un millonario robo en una peluquería. Esta semana le formularon cargos por dos robos y la justicia resolvió que continúe preso.

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El último episodio que lo llevó nuevamente tras las rejas fue el robo a la barbería “Estudio 1” ubicada en barrio Villa Obrera, hecho ocurrido el sábado entre las 3:30 y las 4 de la madrugada. Según reconstruyó la Fiscalía durante la audiencia judicial que se llevó a cabo el lunes, Muñoz rompió un vidrio del local ubicado en calle Maipú Norte y se llevó varias herramientas de alto valor, valuadas 4 millones de pesos aproximadamente.

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Un corte profundo en el cuero cabelludo que sufrió durante el robo fue clave para atraparlo, sobre todo, a partir de la sangre que quedó en el lugar y en el camino utilizado para darse a la fuga.

La herida sufrida para ingresar a la peluquería fue fundamental ya que ese mismo sábado, minutos antes de las 11, desde el hospital se dio aviso a la policía sobre la presencia de un hombre con una lesión en la cabeza. La coincidencia temporal entre el robo, la sangre y al alerta que dieron desde el nosocomio no dejaron lugar a dudas: era Muñoz el que robó en la peluquería.

En las filmaciones que luego la Brigada de Investigación logró reunir se lo observó corriendo con dos mochilas, una que llevaba en la espalda y otra en la mano. Al mismo tiempo iba cubriéndose la herida con la otra mano en la cabeza. Esa evidencia también resutló importante para su detención.

También ayudó en la reconstrucción el hecho de que Muñoz ya era conocido en el ambiente delictivo debido a que en menos de un mes se lo vinculó a varios hechos delictivos. En este sentido, un día antes había sido liberado tras haber ingresado a la Escuela Especial 5 y quedarse dormido luego de comer lo que habían preparado los alumnos.

En esa ocasión, el juez Roberto Gaviña consideró que no hubo intento de robo, por lo que sólo le imputó el daño agravado por tratarse de un bien de utilidad pública, especialmente luego de la declaración que hizo el imputado: “Anduve todo el día pidiendo y nadie me daba un pedazo de pan. Entré a la escuela para comer lo que había como chocolate, alfajores, hasta calenté leche y me quedé dormido. Pido perdón, no quise robar, sólo tenía hambre”.

Si bien en esa audiencia la Fiscalía había solicitado que Muñoz continuara con prisión preventiva, el Juez Gaviña rechazó el planteo por considerar que no se trató de un intento de robo. Tampoco estuvo de acuerdo en que se lo imputara por un anterior robo y vandalismo que hubo en la misma escuela, más allá de que coincidieran los rastros del calzado.

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En la audiencia del pasado viernes por el ingreso a la escuela, para la fiscalía Muñoz también fue el autor del robo que dos semanas antes había sufrido el establecimiento escolar. Sin embargo, no contaba con mayores evidencias que la coincidencia que encontró el gabinete de Criminalística en las huellas del calzado, algo que resultó insuficiente para el magistrado. 

Contrario a lo solicitado por el fiscal Polantinos, el juez de garantías resolvió el viernes liberarlo. Pasaron menos de 48 horas para que Muñoz volviese a ser detenido, esta vez, por el robo a la peluquería.

Durante la audiencia judicial del lunes no sólo se le atribuyó el hecho a la barbería Estudio 1, sino también un hurto agravado por escalamiento ocurrido el 1 de octubre en una vivienda de calle Trevisol al 775 en el loteo Caverzán. En esa ocasión, Muñoz trepó un portón, esquivó cámaras de seguridad y se llevó sillas de exterior y otros elementos del patio. Las imágenes de la casa permitieron identificarlo con claridad.

A la serie de hechos ocurridos durante el corriente mes, debe sumarse que el imputado hace pocos meses había recuperado su libertad tras cumplir una condena de un año y diez meses de prisión por haber sido el autor de un robo agravado por escalamiento en grado de tentativa.

Desde su salida del penal, cometió el hurto en una vivienda en el loteo Caverzan, robó en la peluquería, ingresó y provocó daños en la escuela especial 5 y está sospechado de haber sido también el responsable de un anterior robo sufrido por dicha institución.

Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscalía pidió prisión preventiva por considerar que no tiene arraigo y por el riesgo de fuga. Por sus antecedentes condenatorios, en caso de recaer condena recibirá una pena de prisión efectiva.

El juez de Garantías del lunes fue Gastón Pierroni, quien accedió al pedido de Polantinos y dispuso cuatro meses de prisión preventiva mientras avanza la investigación por el plazo de cuatro meses.