Publicidad
 

A DÍAS DE LAS ELECCIONES

|
22/10/2025

Nueva marcha de jubilados en el Congreso: incidentes entre la policía y manifestantes

Los adultos mayores marchaban sobre la avenida Rivadavia reclamando mejoras en las jubilaciones y pensiones cuando los efectivos comenzaron a empujar y golpear a los manifestantes.

En una jornada marcada por el caos y la indignación, este miércoles por la tarde se produjeron serios incidentes en las inmediaciones del Congreso de la Nación Argentina. La Policía Federal, bajo las órdenes de Patricia Bullrich, se vio envuelta en acciones violentas contra un grupo de jubilados que manifestaban pacíficamente en la avenida Rivadavia. El objetivo de los manifestantes era un justo reclamo por mejoras en sus jubilaciones y pensiones.

Lee también: Situación preocupante: la canasta de jubilados en octubre supera los $1.500.000

Los adultos mayores se encontraban recorriendo pacíficamente la vereda del Congreso con cánticos y pancartas, respetando todas las medidas de seguridad, cuando un cordón policial los cercó de manera agresiva. Esto desató tensiones aún más ásperas entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, no sólo impidiendo su avance, sino desplegando además camiones hidrantes, incrementando la sensación de opresión y vulnerabilidad entre los presentes.

La respuesta policial no se hizo esperar; empujones y agresiones físicas hacia los ancianos que sólo ejercían su derecho al reclamo pacífico sembraron miedo e indignación. "¿Realmente era necesario usar tal fuerza contra las personas mayores? No están mostrando resistencia", expresó atónita una cronista en medio del fragor.

En el transcurrir de los acontecimientos, los manifestantes no dejaron de alzar su voz, mostrando carteles con mensajes contra el políticamente polémico Javier Milei, denunciando su manejo de la situación económica y advirtiendo sobre implicancias políticas a sus proyecciones para el futuro del país. "Milei vende Patria", clamaban junto a consignas de llamado a no confiar en las versiones actuales del poder.

Asimismo, luchadores sociales y voluntarios, pajados por el horror de ver a abuelos agredidos, intentaron brindarles primeros auxilios en el sitio de los acontecimientos, mientras la situación continuaba generando un ola de repudio generalizado. Aún a la distancia del suceso, periodistas y especialistas describen esto como una desafortunada muestra de violencia extrema ante una marcha caracterizada, hasta entonces, por su pacificidad.

Con pocos días para las elecciones legislativas, este grave episodio se suma a las tensiones sociales preexistentes en el país, dejando una vez más dudas sobre cómo se manejan estas situaciones por los poderes públicos. La imagen del cordón policial apretando a los manifestantes de edad avanzando bajo gritos de "¡Jubilados, carajo!" se arraiga como un recordatorio sobre el manejo erróneo de manifestaciones pacíficas y enciende aún más el debate público en la antesala de la jornada electoral.