Publicidad
 
10/10/2025

Armas enterradas, droga y un auto robado a una jueza: el escondite narco en Neuquén

La Policía allanó una vivienda en el barrio Cuenca XV y descubrió un arsenal oculto bajo tierra.
La investigación determinó que las armas eran alquiladas o facilitadas a terceros. Foto: gentileza
La investigación determinó que las armas eran alquiladas o facilitadas a terceros. Foto: gentileza

En una escena digna de película, la Policía provincial encontró un arsenal completo enterrado en una vivienda del barrio Cuenca XV. El hallazgo se produjo durante uno de los cuatro allanamientos simultáneos realizados en distintos puntos del oeste de la capital, en el marco de una causa por amenazas calificadas y violación de domicilio.

Lee también: Allanamiento sorpresa en las 130 Viviendas: cayó un kiosco narco que operaba a plena luz del día

El comisario Damián Arguello, jefe de la Comisaría 16, confirmó que el operativo fue coordinado por la Fiscalía de Actuación Genérica, con apoyo de la Brigada de Investigaciones y la Unidad Antinarcóticos.

Uno de los procedimientos permitió desarticular un centro de acopio de armas y drogas perteneciente a Jonathan Romero, de 35 años, un hombre con antecedentes por abuso y amenazas con armas de fuego.

Según explicó Arguello, el domicilio de Romero —donde vivía junto a su pareja, de apellido Sánchez, y su hijo pequeño— funcionaba como un “reducto delictivo” vinculado a la familia Sosa, una de las organizaciones narco más antiguas de la provincia.

Durante el registro del inmueble, detectaron sectores del terreno recientemente removidos y comenzaron a excavar. A unos 50 centímetros de profundidad hallaron 12 armas de fuego y casi tres kilos de cocaína, todo envuelto herméticamente para evitar daños por humedad.

 

“Encontramos pistolas semiautomáticas calibre 9 mm, un revólver .357 Magnum, una carabina .22 y una pistola ametralladora FMK3, además de cartuchería y repuestos de armería”, dijo el comisario Arguello.

 

La investigación determinó que las armas eran alquiladas o facilitadas a terceros para cometer robos y ataques en distintos barrios del oeste neuquino. “Los delincuentes recurrían a ese domicilio, cometían los hechos y luego devolvían el armamento. Era un punto de logística delictiva”, explicó el jefe policial.

Las armas secuestradas serán sometidas a peritajes para establecer si fueron utilizadas en otros hechos violentos registrados en la zona.

En el mismo domicilio de Romero, los uniformados encontraron un Toyota Corolla robado perteneciente a la jueza rionegrina Mariana Pandolfi, sustraído semanas atrás en Cipolletti. El vehículo quedó bajo resguardo en la Comisaría 16.

El comisario recordó que ese mismo domicilio ya había sido allanado meses atrás, cuando también se hallaron armas y objetos robados.

Arguello señaló que parte de los hechos violentos investigados están relacionados con una red narco que continúa operando desde la cárcel federal de Senillosa, liderada por un preso que maneja “soldaditos” a través de un teléfono celular. Estos jóvenes, en muchos casos menores de edad, son reclutados y remunerados con droga, que luego revenden para obtener dinero.

La Fiscalía de Narcocriminalidad (UFINAR) tomó intervención por infracción a la ley de drogas y tenencia ilegal de armas de fuego. Romero y su pareja fueron imputados, mientras que dos hombres vinculados a la organización permanecen prófugos.

El menor que se encontraba en la vivienda fue restituido a su abuela, residente en el mismo barrio.