Chofer rompió el récord nacional de alcoholemia: bloqueó la ruta con el camión
La mañana del miércoles se tiñó de caos y peligro en la Ruta Provincial 5, cerca del kilómetro 5, en el paraje La Estrella, en la provincia de Salta. Un incidente preocupante marcó el comienzo del día cuando un camión quedó ubicado de manera transversal en la carretera, obstruyendo ambos carriles y provocando una situación potencialmente fatal. Tal posicionamiento del vehículo forzó a un autobús de largas distancias, repleto de pasajeros, a ejecutar una maniobra peligrosa para eludir el desastre.
El reloj marcaba cerca de las 8 cuando el colectivo, repleto de pasajeros, se aproximaba al lugar del incidente. Fue la rápida acción y la destreza del conductor del autobús lo que evitó una tragedia. Al percatarse del camión detenido en la vía, logró desviar su curso lo suficiente para evitar un impacto de frente. Sin tiempo que perder, contactó al Sistema de Emergencias 911 describiendo la emergencia que apenas había logrado esquivar.
El margen de error era estrecho y, afortunadamente, la fortuna estuvo del lado de los pasajeros del colectivo. No pasó mucho tiempo antes de que arribaran a la escena las unidades de la Policía de Salta junto con agentes de la Dirección Vial, quienes comenzaron a implementar los protocolos de emergencia. Dentro de las medidas urgentes, ambos conductores involucrados fueron sometidos a controles de alcoholemia.
Mientras que el test realizado al chofer del autobús confirmó ausencia de alcohol en su organismo, el caso del camionero reveló un peligroso estado de ebriedad con un resultado que dejó perplejos a todos: 4,71 gramos de alcohol en sangre. Esta cifra alarmante no sólo superaba los límites establecidos por cualquier normatividad nacional, sino que también representó un nuevo y deshonroso récord en Argentina.
El camionero, residente de la misma provincia, se encuentra relacionado con una empresa de transporte, según informaron fuentes policiales. Los primeros testimonios indican que el conductor habría perdido el control del camión al dormirse, resultado de una excesiva ingesta de alcohol. Este suceso obligó a las autoridades a retirarle la licencia de manejo, a decomisar el vehículo y a imponerle múltiples infracciones.
La magnitud de tal exposición era evidente entre los testigos presenciales, quienes expresaron su nerviosismo ante el tiempo que estuvo obstaculizada la ruta, comprometiendo la seguridad de quienes se movieron por el sector. Dicho acontecimiento resonó como un llamado de atención para los reguladores de tránsito y los ciudadanos sobre los peligros del manejo imprudente.
La situación de conductores en estado de ebriedad cobró otra dimensión unas horas antes, durante la madrugada del mismo día, cuando un conductor sospechoso fue detectado por efectivos de la Policía de Seguridad Vial. Un llamado al 911 alertó sobre las erráticas maniobras del coche.
Los agentes, desplegando un operativo efectivo, lograron alcanzar e interceptar al automóvil en cuestión, descubriendo posteriormente que el conductor manejaba con un nivel de 1,70 gramos de alcohol por litro en la sangre. Dicha cantidad, de acuerdo con el marco legal provincial, clasifica automáticamente el delito como alcoholemia agravada.
Además, el infractor no iba solo, aspecto que agravó su situación al representar un riesgo aún mayor. Las autoridades competentes no perdieron tiempo en retener la licencia de conducir, inmovilizar el automóvil y proceder con las sanciones pertinentes.