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29/08/2025

Estados Unidos eliminó la exención arancelaria para pequeños paquetes

Los envíos postales podrán optar por un arancel fijo de entre 80 y 200 dólares por paquete.

En un movimiento que podría tener un impacto considerable en el mercado de importaciones, el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, ha decidido poner fin a la exención arancelaria que se aplicaba a pequeños paquetes. Anteriormente, los envíos postales con un valor inferior a los 800 dólares estaban exentos de aranceles, facilitando la compra y venta internacional a pequeña escala.

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Sin embargo, a partir de ahora, un nuevo marco tarifario entrará en vigencia, marcando un cambio significativo en la política arancelaria estadounidense. Durante un período de transición de seis meses, las empresas y particulares que usen el sistema de correos para envíos internacionales podrán optar por un arancel prefijado, que variará entre 80 y 200 dólares por paquete. Esta tarifa se determinará en función del país de origen del envío, según explicaron los funcionarios del gobierno.

Esta medida se produce como un paso adicional tras la decisión de enero, que revocó la exención conocida como de minimis para todos los productos procedentes de China. La exención de minimis permitía que las importaciones de bajo valor pasaran libres de aranceles, promoviendo el comercio internacional de productos a pequeña escala.

Con la implementación de esta nueva regla, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE.UU. será la encargada de gestionar y estandarizar las tarifas a todas las importaciones que lleguen en paquetes internacionales, sin importar su valor total. Esto implica que muchos envíos que anteriormente se beneficiaban de costos reducidos ahora afrontarán cargos adicionales, alterando la dinámica del comercio minorista transfronterizo.

Algunos analistas han comenzado a pronosticar que esta decisión podría encarecer los costos para pequeñas empresas y particulares en Estados Unidos que se apoyan en la importación de productos pequeños y medianos, especialmente los provenientes de Asia y Europa. Así mismo, el efecto cascada de estas tasas podría percibirse en los precios que los consumidores finales deberán asumir en el mercado americano. Esto resalta la creciente tensión regulatoria de los Estados Unidos hacia las importaciones, en un intento por reorientar el consumo hacia la producción local, a pesar de las opiniones diversas tanto a nivel interno como global sobre las implicaciones económicas de una decisión de esta índole.