Médico de Regina condenado por abuso sexual atendía pacientes en su domicilio de Huergo
Un allanamiento en Ingeniero Huergo permitió descubrir que un médico de Villa Regina condenado por la justicia al haber abusado sexualmente de una menor, no estaba cumpliendo con las normas que se le impusieron para recibir el beneficio de la prisión domiciliaria. Al momento de allanarle la casa se constató que atendía pacientes y que lo hacía de pie, algo que llamó la atención de los investigadores.
La condena que cumplía el hombre de alrededor de 65 años tuvo su origen en el juicio que se realizó en General Roca hace nueve años. En noviembre de 2016 el tribunal conformado por los jueces Emilio Stadler, Alejandro Pellizón y Daniel Tobares le impusieron a Jorge Cabezas la pena de ocho años de prisión efectiva por el delito de “abuso sexual simple reiterado en una oportunidad (dos hechos), abuso sexual con acceso carnal reiterado en una oportunidad (dos hechos), todos en concurso real (Artículos 12, 29, 55, 119, párrafos 1° y 3° del Código Penal)”.
La víctima se trató de una menor de 15 años, quien era hija de la pareja del médico en ese entonces. “Pudimos probar que, desde agosto hasta noviembre de 2011, este hombre en su consultorio médico de una clínica privada de Villa Regina abusó de la víctima amenazándola, entre otras cuestiones, con que no le iba a entregar a su madre los medicamentos relacionados con una enfermedad cardíaca”, explicó en aquellos años la Fiscal Jefe Graciela Echegaray.
Por los recursos de apelación que presentó el médico y que demandó la intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la condena de la justicia rionegrina recién quedó firme en el 2020. Con la confirmación del fallo, Cabezas fue detenido y trasladado al Establecimiento de Ejecución Penal N° 2 de General Roca.
Con el paso del tiempo, el condenado solicitó poder cumplir la condena en su casa argumentando distintas dolencias provocadas por complicaciones de su salud, las cuales incluso lo habrían llevado a movilizarse en una silla de ruedas. Llegado el momento la justicia aceptó el pedido y el hombre pasó del Penal a la prisión domiciliaria en un domicilio de Huergo.
Sin embargo, una investigación que la Fiscalía le delegó a la Brigada de Villa Regina reveló que el médico no cumplía las condiciones impuestas, entre ellas la prohibición de ejercer su profesión. Durante un mes y medio aproximadamente, los investigadores reunieron distintas pruebas hasta que en los últimos días allanaron su vivienda en la localidad huerguense.
La sorpresa fue doble: no solo encontraron un consultorio montado en su domicilio y a una paciente que se acercó acompañada de familiares para recibir atención médica, sino que el condenado estaba atendiendo de pie, algo que sorprendió a quienes realizaban el procedimiento policial porque entendían que el hombre se movilizaba en silla de ruedas.
“Una de las prohibiciones era que no podía atender pacientes y llamó la atención que no estaba en silla de ruedas como suponiamos, sino que atendía de pie. Secuestramos todo lo que tenía para ejercer”, comentó una de las fuentes vinculadas a la investigación al diario digital LCR.
Durante más de seis horas la Brigada allanó hace pocos días la propiedad situada en la zona urbana y del lugar secuestraron distintos elementos como una balanza, una camilla de consultorio y demás elementos que eran utilizados para la atención médica de los pacientes que llegaban a la vivienda.
Si bien por el momento se desconoce qué restricciones le impondrá la justicia, lo que sí se informó a este medio es que existen dos procesos en paralelo y que el hombre sigue en su casa. Por un lado, y en principio, se inició una imputación por el ejercicio ilegal de la medicina (Art. 208 Código Penal), aunque no se descartan otras figuras. A su vez, se le dio aviso a la Fiscalía de Ejecución por la situación de la prisión domiciliaria.