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29/07/2025

Renunció el presidente de Senasa tras la polémica por la importación de vacunas contra la fiebre aftosa

La polémica se desató cuando un laboratorio nacional cuestionó la autorización otorgada para el ingreso de dosis importadas de vacunas antiaftosa producidas por una empresa extranjera.

Pablo Cortese ha presentado su renuncia como presidente del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa), en un sorpresivo giro de eventos tras apenas unos meses en el cargo. La decisión llega en medio de una intensa controversia que involucra la importación de vacunas contra la fiebre aftosa, un tema que ha encendido pasiones y suscitado un acalorado debate en el interior del sector agropecuario.

Desde el Ministerio de Agricultura, se ha comunicado que Cortese tomó esta decisión por "motivos personales", aunque las circunstancias sugieren otro relieve. La estocada final parece haber sido dada por la disputa sobre vacunas importadas, un ámbito en el que se han cruzado intereses comerciales y políticos. La política emprendida bajo la gestión de Cortese permitía traer estos productos del extranjero, como parte de una estrategia gubernamental liderada por Javier Milei para abaratar costos en el sector.

Este enfoque encontró un feroz rechazo de parte de los laboratorios nacionales, ya que se sintieron amenazados en su territorio y movilizaron diversas iniciativas para frenar la apertura del mercado. La culminación de esta pugna se acentuó cuando un destacado laboratorio elevó una queja formal por un lote importado, cuestionando la transparencia y legalidad del proceso. Aunque Cortese defendió estas acciones como correctas, su posición se deterioró frente a la opinión pública y añadió presión en el ambiente interno.

 

 

En una reciente aparición durante la Expo Rural, Javier Milei apoyó ruidosamente la importación, proclamando la posibilidad de obtener vacunas a un precio más razonable y, conjuntamente, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, acusó a los actores tradicionales de estar manipulando el mercado en contra de los productores. Estas declaraciones provocaron un punto álgido en las discusiones.

El organismo ya venía gestionando la auditoría de sus procedimientos, un indicativo de la gravedad y complejidad del caso. A pesar de las revelaciones de las indagaciones internas, Cortese decidió hacerse a un lado, en lo que parece una movida estratégica para minimizar el impacto negativo hacia el Senasa y su participación en el mercado regional. La salida abre interrogantes sobre el futuro del organismo y su administración, considerando que se planea un viraje hacia una administración más alineada con las tendencias liberales en el Gobierno. Mientras tanto, el organismo continúa bajo una dirección temporal a la espera de designaciones definitivas.