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19/07/2025

Conocé estas cinco plantas que crecen en el agua y son fáciles de cuidar

Cultivar de este modo puede ser una opción interesante para quienes buscan una decoración diferente, ya que se pueden apreciar las raíces de las plantas.

Cada vez más personas están buscando formas fáciles y poco complicadas de traer un poco de naturaleza a sus hogares. Y es que la vida moderna, con todas sus comodidades tecnológicas, no siempre deja espacio o tiempo para dedicarse a la jardinería tradicional. Sin embargo, hay una alternativa ingeniosa y accesible: las plantas que crecen en agua. Estas le permiten disfrutar del verdor y la frescura de la naturaleza sin el desorden de la tierra y el trabajo arduo del trasplante frecuente.

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Entre las muchas maravillas del reino vegetal, algunas plantas ornamentales han logrado adaptarse de manera perfecta a un entorno acuático. Estas plantas no solo son fáciles de cuidar, sino que también aportan un toque especial a cualquier espacio interior gracias a su capacidad de adaptarse a ambientes más compactos y minimalistas. Además, crecen usando los nutrientes del agua, lo que minimiza la necesidad de fertilizantes, y son una opción excelente para aquellos que buscan reducir la suciedad y el desorden en sus hogares.

En esta nota, exploraremos cinco de las plantas más populares que crecerán armoniosamente en un vaso o jarrón con agua.


Comenzamos con la costilla de Adán, conocida científicamente como Monstera deliciosa, una planta con hojas anchas de color verde que puede hacer maravillas cuando se trata de añadir una dosis de naturaleza a cualquier rincón. Aunque su crecimiento está algo limitado en comparación con su contraparte plantada en tierra, sigue prosperando y es una excelente forma de decorar espacios pequeños.



El bambú de la suerte o Dracaena sanderiana es otra opción fascinante. Aparte de su apariencia atractiva y estilizada, muy valorada en el arte decorativo del Feng Shui, se dice que trae buena suerte y fortuna. Su estructura delgada y erguida es ideal para espacios que carecen de mucha luz natural, siempre y cuando no la expongas directamente al sol para proteger sus delicadas hojas.



Continuando con este recorrido botánico, tenemos al popular clorofito o Chlorophytum comosum. Conocida coloquialmente como planta araña, esta planta puede llenar de vida cualquier área con sus tallos largos y colgantes que recuerdan a las patas de una araña, y producir múltiples plántulas listas para su propagación.



No podemos olvidarnos de la jiboia o Epipremnum pinnatum, un verdadero favorito entre los entusiastas de las plantas de interior gracias a su resistencia robusta y exuberante follaje. Sin embargo, ten cuidado de no saturar el agua de su recipiente ya que sus hojas colgantes necesitan estar por encima del agua.



Finalmente, el exuberante y colorido anturio, llamado Anthurium, es una opción excepcional para agregar un destello floral a cualquier espacio. Encaja perfectamente en un ambiente con luz difusa.



En cuanto al cuidado, inicia siempre con una planta madura, lava bien las raíces y evita que las hojas toquen el agua. Cambia el agua regularmente para mantener un ambiente limpio y saludable que permita a las plantas prosperar. Coloca las plantas en lugares con luz indirecta, y notarás que el regreso al verde se puede lograr de manera simple, sin tierra ni desorden.