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11/07/2025

San Antonio Oeste, capital provincial de la producción olivícola, con un trabajo continuo

Hoy en día se extienden más de 500 hectáreas dedicadas al cultivo de olivos en el área.

La historia de la olivicultura moderna en la provincia de Río Negro tiene un punto de partida claro: el año 2001, cuando se llevaron a cabo las primeras implantaciones de olivos direccionadas a la producción de aceite en Las Grutas. Este acontecimiento marcó el inicio de una era que transformaría a la región en una zona reconocida por la calidad de sus aceites de oliva, a pesar de ubicarse entre las regiones de cultivo más australes del país.

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Desde entonces, el desarrollo de esta actividad en Río Negro ha sido continuo y prometedor. Hoy en día se extienden más de 500 hectáreas dedicadas al cultivo de olivos en el área, con planes ambiciosos para seguir expandiéndose. Las aceitunas cosechadas, conocidas por su calidad excepcional, son procesadas para crear aceites de oliva que han conseguido el reconocimiento no solo a nivel nacional, sino también en contextos internacionales, consolidando así la reputación de esta región entre las más destacadas en el ámbito olivícola.

Con un impulso más reciente a esta extraordinaria trayectoria, la Legislatura de Río Negro aprobó un significativo proyecto por iniciativa del legislador Luis Noale del partido JSRN (Juntos Somos Río Negro). Este proyecto, pasado con éxito en segunda vuelta, proclama a la ciudad de San Antonio Oeste como la capital provincial de la producción olivícola, un título que refleja el arduo trabajo y dedicación de los productores locales.

"La declaración es, ante todo, un homenaje y reconocimiento a la incansable labor de las comunidades productoras de nuestra zona, comprendiendo a San Antonio, Las Grutas y Puerto del Este. En estos lugares, donde los olivos cubren más de 500 hectáreas, se extrae un aceite que tiene el privilegio de haber sido premiado en provincias tan emblemáticas del sector como lo son Mendoza y San Juan. Identidades históricamente consolidadas en el ámbito olivícola, que incluso deciden potenciar la calidad de su producto valiendo de nuestra producción", aseguró Noale al día de la ratificación.

Este avance no solo favorece a la visibilidad y prestigio de la región, sino que también trae consigo significativos beneficios para toda la provincia. Expansiones están aconteciendo en localidades como Viedma, la Línea Sur y parte del Valle, gracias a una actividad que contribuye considerablemente al empleo, principalmente durante la intensiva temporada de cosecha, al tiempo que induce ingresos más directos para diversos sectores de la comunidad.

Actualmente, la diversidad de variedades de olivos cultivadas es amplia. Predomina la Arbequina, aunque la multiplicidad se extiende a los nombres Nevadillo, Frantoio, Changlot Real, Misión y Empeltre, estas últimas valoradas no solo por la calidad de su aceite, sino también para su consumo directo como aceituna de mesa. La nueva denominación para San Antonio Oeste no hace más que propulsar aún más esta actividad productiva, arraigándola como un sólido pilar en el desarrollo económico regional.