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08/07/2025

"Cerrar Vialidad Nacional es un acto de abandono y una falta de mirada federal" señaló Gatti

En el marco de la denuncia del gobierno provincial por el abandono de rutas nacionales, el gobierno de Milei avanzó con el cierre de Vialidad Nacional y cambios en organismos del sector productivo y experimental.
Luego del Decreto del Ejecutivo Nacional, reina la preocupación por el mantenimiento de la Ruta 40.
Luego del Decreto del Ejecutivo Nacional, reina la preocupación por el mantenimiento de la Ruta 40.

El gobierno nacional avanzó con la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad, la eliminación de la Agencia de Seguridad Vial, la concesión de 9.120 kilómetros de rutas y las modificaciones estructurales en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

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En la semana en que el gobierno provincial anunció la acción de amparo colectivo en el Juzgado Federal de General Roca por el abandono de la Ruta 151, el gobierno de Javier Milei concretó el “desguace” de Vialidad Nacional. En este marco, desde el gobierno provincial vieron el decreto como una acción que no toma en cuenta a las provincias, centralista e inconsulta.

En diálogo con El Cordillerano, Fabián Gatti, ministro de Gobierno, Trabajo y Turismo, expresó: “Cerrar Vialidad Nacional es un acto de desidia, un acto de abandono y una falta de mirada. La Ruta 40 no es solo un problema entre Bariloche y El Bolsón, es una conexión emblemática, y estoy hablando en los mismos términos de economía y utilidades que argumenta el gobierno nacional. Abandonar la Ruta 40 significa no tener en cuenta lo que es un modo de ingreso de las localidades; por lo tanto, se verán afectadas en su producción”.

Siguiendo la línea del cierre de Vialidad Nacional, consideró que “hay dos puntos a tener en cuenta: el gobierno nacional tiene una definición de la obra pública un tanto negativa por todo lo que pasó con la causa (que terminó con el fallo de prisión para la expresidenta Cristina Fernández). Tiene derecho a esa posición, pero entendemos que anunciaron que la obra se puede hacer con inversiones privadas, y hoy no se está realizando ni con fondos públicos ni privados”.

Hemos llegado a un amparo por el estado de la Ruta 151, por el abandono total que presenta. El mantenimiento por kilómetro tiene un costo de inversión de 300.000 a 400.000 dólares, mientras que la reconstrucción tiene un costo de 700.000 dólares por kilómetro. Es una cuestión de costos, y por eso pedimos no abandonar las obras, porque después se paga el doble”. En este sentido, agregó: “Lo que planteamos es: o hacen una cosa o la otra (en relación con la inversión privada o estatal), no ninguna de las dos. Si no, que transfieran la jurisdicción con los fondos que se corresponden al impuesto a los combustibles y que la Provincia se haga cargo”.

“Todos los gobernadores reclamaron los fondos que regula el impuesto a los combustibles, que deben ser destinados a infraestructura. Es un abandono, y se quedan con los recursos de los rionegrinos. En las provincias estamos acostumbrados a tener equilibrio fiscal, como aspira el gobierno nacional, pero no a costa de las provincias. Estos fondos deberían ser asignados a las rutas. Lo que pedimos es que cedan la jurisdicción con los fondos que pagamos los argentinos”, consignó Gatti.

Además, destacó el rol de Vaca Muerta como polo productivo de la región: “Todos los extremos son malos, y cito al gobernador Weretilneck: ‘El Estado, más pequeño o tan grande como sea necesario’. Con un 55 % de pobreza, poner en valor lo que significa Vaca Muerta implica tener la Ruta 151 y la Ruta 22 acorde al complejo productivo que representa”.

Ante la consulta sobre cómo afectarán los cambios al mantenimiento de las rutas nacionales que atraviesan la provincia, señaló: “Vamos a tener que seguir prestando servicios como gobiernos provinciales, haciéndonos cargo, pero hay fondos que ponemos todos para que se sostengan nuestros complejos productivos, y el gobierno ha optado por el desinterés: no repartirlos y quedárselos”.

Respecto a las modificaciones estructurales en el INTA y el INTI, Gatti destacó la producción frutícola en el Valle, la ganadería en la Línea Sur, la producción de fruta fina en la Comarca Andina y el turismo en la Cordillera y la Costa, todas actividades “íntimamente vinculadas con el INTI y el INTA. Las localidades son de esencia productiva, vinculadas a la producción y al servicio. Si el gobierno quiere optimizar servicios, perfecto, nadie se opone, pero me parece que es dejar de tener en cuenta las realidades de cada lugar”.

Por último, sentenció: “Cerrar sin consultar es gobernar con una mirada centralista. El federalismo no existe, la mirada local no es tenida en cuenta. Estas decisiones inconsultas, sin tener en cuenta a las provincias, no respetan el federalismo”.