Publicidad
 

Policiales y Judiciales

|
08/07/2025

Un nene fue arrollado por un tren en Chichinales: la Justicia le dio la razón a su familia

El hecho ocurrió en 2019, cuando un niño jugaba cerca de la estación de trenes. El impacto le provocó heridas graves, con la pérdida parcial de una mano y severos daños en un tobillo.
El menor debió someterse a más de 30 intervenciones quirúrgicas. (Foto: gentileza)
El menor debió someterse a más de 30 intervenciones quirúrgicas. (Foto: gentileza)

La Justicia desestimó los argumentos de la defensa y ratificó la condena contra la compañía y su aseguradora. El menor, hoy adolescente de aproximadamente 16 años, fue embestido por un tren mientras jugaba cerca de la vía y debió someterse a múltiples cirugías.

Lee también: Un padre intentó degollar a su hijo de 3 años ¿como es el estado de salud del nene?

Un fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Civil de General Roca confirmó la condena a una empresa ferroviaria por un grave accidente ocurrido en Chichinales en diciembre de 2019, en el que un niño de aproximadamente 10 años, resultó severamente herido al ser arrollado por un tren que reanudó su marcha sin aviso mientras se encontraba detenido frente a una plaza.

El hecho ocurrió una tarde de verano en el Paseo de la Familia, donde el menor jugaba junto a otros chicos. Al intentar cruzar entre los vagones de una formación que permanecía estacionada, el tren comenzó a moverse sin emitir señales sonoras ni advertencias visuales, provocándole lesiones de extrema gravedad. Desde el incidente, el niño debió someterse a cerca de 30 intervenciones quirúrgicas.

La sentencia confirmó la responsabilidad tanto de la empresa como de la aseguradora por los daños físicos y emocionales sufridos por el menor. La familia había presentado una demanda civil que fue inicialmente favorable, pero apelada por la defensa de la ferroviaria, que atribuyó lo ocurrido a una actitud riesgosa del niño y a la falta de supervisión adulta.

Sin embargo, los jueces descartaron estos argumentos. En su fallo, remarcaron que se trataba de una zona urbana con espacios recreativos, por lo cual la operadora del tren debía extremar los cuidados y garantizar condiciones seguras, más aún por la proximidad de las vías a zonas de uso comunitario.

Un testigo presencial —que circulaba por el lugar en auto— aseguró que el tren se encontraba detenido y que reinició su marcha sin bocina ni aviso previo, y que ningún operario intervino para advertir a quienes estaban cerca. La formación, detalló, estaba compuesta por una locomotora y 63 vagones.

La Cámara también subrayó un aspecto particular del contexto regional: en muchas localidades del Alto Valle, las vías del tren atraviesan de punta a punta las ciudades y conviven con calles, plazas y casas. Esta integración del ferrocarril al paisaje urbano obliga a las empresas prestatarias a adoptar mayores recaudos para evitar tragedias.

Finalmente, el tribunal concluyó que el accidente fue consecuencia directa de la operación ferroviaria, descartando la existencia de negligencia por parte del menor o de terceros. De este modo, se confirmó la condena por daños y perjuicios a la empresa ferroviaria y su aseguradora.