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LEY APROBADA POR LA LEGISLATURA PROVINCIAL

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03/07/2025

Ahora los médicos de otras provincias podrán ejercer en el sector público de salud de Río Negro

La ley busca resolver la “escasez estructural del personal médico” en la provincia, una situación crítica en zonas rurales y centros de atención.

La Legislatura de Río Negro alcanzó un hito significativo en la gestión pública de la salud al aprobar una legislación que modifica el régimen de incompatibilidad laboral para médicos. Este cambio legislativo fue promovido por el Poder Ejecutivo y contó con un respaldo mayoritario de 37 votos a favor frente a 8 en contra, en un debate único que no dejó esquina del recinto sin abordar.

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La iniciativa surge como respuesta a una problemática crónica que afecta gravemente a la provincia: la escasez de profesionales médicos. Este desajuste es particularmente acentuado en áreas rurales y centros sanitarios donde la ausencia de especialistas pone en riesgo la atención adecuada de la población.

Fabián Zgaib, legislador oficialista y portavoz del proyecto, explicó que la legislación busca alivianar las restricciones previas instauradas por las leyes L 1904, L 3487 y L 3550. De este modo, a los médicos se les permitirá acumular cargos siempre que no se rebasen las 44 horas semanales ni se incurran en superposiciones horarias, además de facilitar, por razones de interés público, que profesionales de otras provincias ejerzan en Río Negro sin la obligación de cambio de residencia.

Según Zgaib, la reforma es crucial para atacar un vacío normativo que obstaculizaba la llegada de especialistas desde provincias vecinas. Estos cambios son percibidos como una forma de cubrir vacantes críticas y específicas que hasta ahora han sido patrias de escasez. Javier Acevedo, otro legislador, visualizó estos cambios como pasos pequeños, pero necesarios en conjunto con avances en materia salarial para atenuar las insatisfacciones corrientes.

No obstante, no todas las respuestas fueron de júbilo. Ayelén Spósito y José Luis Berros, del bloque VcT, levantaron sus voces en disenso acusando la reforma de ser una flexibilización que adolece de soluciones sustanciales y sostenidas para la crisis sanitaria más amplia. Ana Marks, firme disidente también, criticó la medida como una actualización torpe de un sistema ya exhausto.

Facundo López, presidente del bloque oficialista, cerró el debate intentando despejar las emisiones de negatividad. Expresó que el propósito principal es eliminar trabas meramente legales que impiden la colaboración interprovincial de especialistas mientras recalcó que ningún cambio estructural será alterado; la ley actúa como mediadora en lugar de transformadora del sistema de salud.