El condenado por el secuestro y abuso de una joven se quejó porque no le pagan el psicólogo
El sujeto que fue condenado por el secuestro y abuso de una joven en el barrio CGT finalmente se presentó ante la justicia. Además de dar un motivo poco creíble por su “faltazo” a una audiencia de control, se quejó porque el Poder Judicial no le pagó al profesional que debe brindarle el tratamiento psicológico.
Lucas Lizzi, juez de Ejecución Penal a cargo del seguimiento del caso, dejó sin efecto la “declaración de rebeldía” y la consiguiente orden de detención contra Gonzalo Rodríguez Araneda. Pero enfatizó la necesidad de realice el tratamiento psicológico para evitar una posible reiteración del delito cometido. Rodríguez Araneda, que estuvo varios días en condición de “prófugo”, se quejó porque el profesional lo atendió en una sola oportunidad.
Añadió que el psicólogo no quiso seguir tratándolo por la falta de un contrato con la justicia, que le asegure la percepción de sus honorarios. Ahora la justicia le dio un plazo de 30 días para que comience un tratamiento.
El 9 de agosto del año pasado, Rodríguez Araneda secuestró y abusó sexualmente de una menor en la intersección de Mosconi y París. La adolescente alcanzó a lanzarse de la camioneta y luego realizó la denuncia. La causa fue llevada a juicio y en marzo de este año, en un juicio abreviado, se estableció una pena de un año de prisión en suspenso y pautas y conductas a cumplir por dos años.
La semana pasada debía cumplir con una presentación ante los tribunales, pero no apareció y fue declarado en rebeldía. Su excusa sonó poco convincente en los ámbitos tribunalicios: dijo que se encontraba “en una reunión”.
Tras su aparición, se levantó la medida pero se le exigirá que se presente cada dos meses ante el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados
El año pasado la noticia se conoció tras un mensaje del gobernador Alberto Weretilneck, quien difundió el video de una cámara de seguridad donde se ve que la joven se tiró de un vehículo en movimiento y luego se alejó.
El sospechoso, de aproximadamente 40 años, fue detenido cerca de la esquina de Naciones Unidas y Chile, aunque negó haber hostigado a la menor.