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20/06/2025

La alfalfa gana terreno en el valle de Viedma y se consolida como alternativa productiva

Destacan el crecimiento sostenido de la siembra de alfalfa en la región, impulsada por su aporte proteico para la alimentación animal y la previsibilidad del cultivo en zonas bajo riego.
Hay interés creciente de mercados internacionales.
Hay interés creciente de mercados internacionales.

La producción de alfalfa viene ganando protagonismo en los últimos años en el Valle Inferior del río Negro, con un notable incremento en la superficie sembrada y un interés creciente por parte de productores que encuentran en este cultivo una opción rentable y estratégica para la ganadería.

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En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias (105.5 MHz), el presidente de la Sociedad Rural de Viedma y productor local, Rodrigo Núñez, subrayó que “la alfalfa es un cultivo que viene muy fuerte”, y remarcó que “cada vez son más los productores que se suman a la siembra".

Según Núñez, actualmente en la zona hay unas 2.000 hectáreas sembradas con alfalfa, y la tendencia indica que esa cifra seguirá creciendo. “Este año, por lo que vengo viendo, hay muchos muchachos que ya están preparados, incluso con proyectos grandes que se van a sumar en la temporada que viene”, afirmó.

El productor explicó que se trata de un cultivo que aporta previsibilidad, sobre todo en regiones bajo riego. “La alfalfa funciona muy bien con esta previsibilidad en las zonas bajo riego. Es un cultivo que necesita agua, y hoy ese es nuestro recurso más valioso. Hay que transformarlo en forraje”, expresó.

Otro de los aspectos que destacó fue el aporte nutricional del cultivo: “Lo principal es que la alfalfa es proteína. Sirve muchísimo para lo que es la terminación del animal”, señaló.

Núñez también mencionó la proyección exportadora del cultivo, que se ve favorecida por la demanda internacional. “Nosotros hace más de 12 años que venimos produciendo alfalfa, con un porcentaje que se va para exportación, que es cada vez mayor. Hay un interés real y tiene una salida muy buena”, indicó.

En ese contexto, remarcó la importancia de las jornadas técnicas que se realizan en la región para fortalecer el conocimiento sobre el manejo del cultivo. Mencionó su participación en un encuentro reciente en el Alto Valle.

Sin embargo, también hizo referencia a los desafíos que enfrenta la actividad, especialmente los relacionados con el clima y el acceso a recursos. “Estamos pasando el segundo año complicado de sequía, y la situación de los campos está difícil”, advirtió. “La alfalfa requiere maquinaria y cierta inversión. No es un cultivo que venga solo, pero se adapta muy bien a las rotaciones, y su valor proteico lo hace muy interesante”, agregó.

Finalmente, Núñez destacó el trabajo conjunto entre distintas entidades rurales de la región y el compromiso de los productores para mantener y aumentar la producción forrajera: “La gente va encontrando en este cultivo una alternativa confiable. Se siembra una vez y después podés trabajar cuatro años sobre eso”.