Chimpay celebra 120 años: el origen de su nombre y la presencia inalterable de Ceferino
Este 11 de mayo, la localidad de Chimpay celebra con orgullo su 120º aniversario, fecha establecida oficialmente en 1970 por decreto del gobierno provincial en coincidencia con el fallecimiento de Ceferino Namuncurá, ocurrido el 11 de mayo de 1905. La elección no fue casual: Ceferino, el joven beato mapuche que hoy inspira a miles de fieles en todo el país, es una figura central en la identidad espiritual y cultural de esta comunidad rionegrina.
De raíces profundamente mapuches, Chimpay debe su nombre a una palabra que significa “vuelta”, “curva” o “arco”, en referencia a la pronunciada curva del río Negro que serpentea cerca del pueblo, recordó 7 en Punto. El paisaje, destacado ya en 1879 por el Teniente Coronel Manuel Olascoaga durante la Campaña del Desierto, fue descrito como “un precioso lugar en que se atraviesa una larga ceja de sauces entre dos hondonadas que descienden en imperceptible declive hasta el agua”.

Capital provincial de la cereza
Ese mismo año, el 2 de junio, el Ejército Expedicionario del Desierto arribó a la zona, marcando el inicio de una nueva etapa en la historia del lugar. Años más tarde, el 1 de julio de 1899, Chimpay fue protagonista inesperado de un hecho histórico: la inauguración de la línea ferroviaria Bahía Blanca-Neuquén, que originalmente debía realizarse en Fuerte General Roca pero fue trasladada al paraje debido a una inundación que afectó a esa localidad. La presencia del entonces presidente Julio A. Roca dio realce al acontecimiento.

El legado de Ceferino se consolidó aún más el 27 de junio de 1971, con la inauguración del primer monumento en su honor y el camino pavimentado que lo vincula con la Ruta Nacional Nº 22. Desde entonces, Chimpay se ha convertido en un sitio de peregrinación que cada año recibe a multitudes de devotos, convirtiendo al pueblo en un centro espiritual de relevancia nacional.
El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de estado y enviado papal, proclamó el domingo 11 de noviembre beato a Ceferino Namuncurá en una ceremonia de beatificación celebrada en Chimpay.
Hoy, a 120 años de historia oficialmente reconocida, Chimpay honra sus raíces, su geografía única y su rol como tierra de fe y encuentro.