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"Descubrí el rugby gracias a un vecino en Regina": Pedro Giannini y su salto al deporte francés
“Descubrí el rugby gracias a un vecino de Villa Regina, que vivía a dos casas de la mía. Uno de sus amigos, Ignacio Argüello, me invitó a probar. Su padre, Pablo, era entrenador en el Regina Rugby Club, que en ese momento se llamaba Banco Nación. Siempre me decían que tenía el físico ideal para el rugby, lo típico que se escucha", contó y agregó que ya había probado otros deportes, pero ninguno lo seducía del todo. "Con mi primer entrenador aprendí mucho, me sentí muy acompañado, como en una familia, y eso me mantuvo motivado desde el principio.", recordó desde Francia.

Su paso por clubes como Marabunta de Cipolletti y luego San Luis en La Plata, donde jugó el Top 12, marcaron un antes y un después en su carrera: “Ahí sentí que estaba cerca del profesionalismo. También pasé por Los Pumitas y estuve en un plan de alto rendimiento. En La Plata el nivel era bueno, pero tenía que estudiar y trabajar, todo era a las corridas. No podía cuidar mi cuerpo como debía, no iba al kinesiólogo ni al gimnasio, ni podía preparar la comida con tiempo. Ahora me dedico 100% al rugby, y ahí es cuando realmente sacás ventajas", comentó. Sumó 10 kilos de masa muscular y hoy pesa 120. Dijo que el rugby francés es más rústico y frontal, mientras que en Buenos Aires es más dinámico y rápido.
La pandemia fue un momento clave para Pedro: “Estuvimos un año y medio sin jugar. Entonces decidí armar un currículum deportivo para intentar jugar en Europa. Justo en ese momento me avisaron que estaba por finalizarse mi trámite de ciudadanía italiana, lo cual es muy importante porque te abre puertas en Europa. Me contactó Esteban Devich, un argentino que era manager y entrenador en Orléans, y así surgió la oportunidad de venir a Francia.”

El primer paso fue el más importante, aunque la adaptación no fue sencilla a una nueva cultura. Admitió que al principio le costó bastante. "Era casi todo un grupo de franceses y el idioma fue una barrera. Pero con el tiempo lo fui manejando mejor. Francia es linda, te sentís seguro, la economía es estable, los precios son regulares. El cambio cultural fue fuerte pero enriquecedor.”, describió.
“De Chimpay extraño mucho a mi familia y amigos. Cada vez que vuelvo, me recargo de energía para afrontar el año", admitió y comentó que el rugby francés tiene más estructura a nivel profesional. Hay varias categorías competitivas con buenos contratos. "No es fácil trasladar eso a Argentina, depende de muchos factores. Es algo que me gustaría que también existiera en mi país.”
Recientemente, su equipo perdió la semifinal del torneo de ascenso frente a Niort, tras haber vencido previamente a RC Auch. “No logramos el objetivo, pero mi contrato es por tres años. La idea es quedarme y pelear por lo que venga con el club.”