Un médico declaró que sedó a Maradona por 24 horas a pedido de Luque y Cosachov
El caso de la muerte de Diego Maradona sigue desarrollándose en el TOC Nº3 de San Isidro, arrojando luz sobre los momentos críticos que vivió el astro del fútbol durante sus últimas semanas. Este martes, el jefe de cuidados intensivos de la Clínica Olivos, Fernando Villarejo, testificó y compartió información que arroja dudas sobre las acciones tomadas por el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov.
Maradona se había sometido a una cirugía para tratar un hematoma subdural. Después de la intervención, quedó internado alrededor de una semana. Sin embargo, el clima era insostenible, ya que el paciente estaba irritable, privado de alcohol en medio de un consumo problemático, y con un entorno difícil de manejar.
“Era complejo examinarlo, había demasiada gente en su habitación”, afirmó Villarejo. Según su relato, Luque solía ingresar “siempre” junto a Cosachov.
“La clínica no era el lugar para mantenerlo sedado por tiempo indeterminado”, declaró y aseguró que tanto Luque como Cosachov le pidieron reiteradamente que lo durmieran para calmarlo. El objetivo era facilitar el posoperatorio, controlar su compulsión y su estado emocional alterado. “Diego es inmanejable”, le dijeron, para justificar su pedido.
Villarejo explicó a los jueces: “Uno de los motivos por los cuales uno necesita una sedación es para iniciar un proceso de abstinencia o desintoxicación. La forma es sedarlo profundamente e ir reduciendo la dosis por 48, 72, 96 hs para que después de ese tiempo uno le pueda administrar sedantes en pequeñas dosis”.
Sin embargo, remarcó que para él la sedación no era la mejor opción y dijo que le planteó a los imputados cuáles eran los riesgos. Además, sugirió un equipo multidisciplinario para tratar el cuadro del Diez.
La decisión fue dormirlo de todas formas. “Se decidió sedarlo. Hubo que ponerle un catéter venoso que no fue fácil porque no se dejaba. Lo tuvimos sedado 24 horas, pero uno sabe que cuando a un paciente se lo seda para revertir un proceso de abstinencia, se requiere un proceso más adecuado, con un horizonte que no se termina en 24 horas", indicó.
Como no había un plan a futuro para tratar su abstinencia, Villarejo decidió ir despertándolo de a poco. “En virtud de que no había horizonte, decidimos empezar a usar nuestro criterio y bajar la dosis de la sedación porque se soplaban nuestros vientos. Si pasaba algo era mi responsabilidad. Para manejarlo de forma más adecuada se necesitaba un equipo multidisciplinario. Dije ‘¿cuánto tiempo vamos a estar así?’”, sostuvo.
Luego, recomendó que Maradona sea atendido en un centro de rehabilitación que cuente con personal multidisciplinario atento a su cuadro de abstinencia. No estaba de acuerdo con una internación domiciliaria. Recordó que Luque se negó a esta alternativa y “como él era el médico de cabecera de Diego”, los profesionales de Olivos respetaron su decisión.