Empleadas domésticas denunciaron salarios de pobreza exigiendo paritarias urgentes
La secretaria general del Sindicato de Personal Doméstico de Río Negro y Neuquén (SiPeSeDo), Sonia Kopprio, alzó su voz en diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz) para exponer la crítica situación salarial que atraviesa el sector tomando en cuenta la falta de blanqueo de las trabajadores.
Con preocupación, remarcó que las trabajadoras se encuentran actualmente por debajo del índice de la pobreza y exigió una convocatoria urgente a paritarias para negociar un aumento salarial que alivie su delicada situación económica.
Kopprio detalló la cronología de los insuficientes incrementos salariales recibidos: "Lamentablemente estamos pidiendo que nos convoquen urgente a las paritarias para negociar los sueldos. El último incremento que tuvimos en el sector fue en diciembre con un 1,3% y de 1,2% en enero. Quedamos en reunirnos nuevamente en febrero, pero hasta la fecha no nos llamaron, porque nosotros vamos negociando el salario cada dos meses".
La dirigente sindical fue contundente al señalar la urgencia de la situación: "No podemos seguir esperando. Nuestro sector se encuentra por debajo del índice de pobreza, porque una empleada que trabaja ocho horas por día está cobrando 350.000 pesos por mes. No todas trabajan esa cantidad de horas, porque las que hacen cuatro cobran entre 150.000 y 200.000 pesos, porque tampoco les liquidan el sueldo como marca la ley".
Kopprio explicó la dinámica de las negociaciones salariales: "Nuestra mesa de negociaciones se compone con Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Río Negro y luego las autoridades. Cuando nos sentamos y pedimos números nos dicen que los empleadores también son trabajadores estatales y no ganan mucho, por eso lo que les digo es que si quieren tomar una empleada deben cumplir porque nosotras necesitamos tener un trabajo para sobrevivir".
La realidad cotidiana de muchas trabajadoras es aún más acuciante, según relató la secretaria general: "Lo que hablamos con las compañeras es que cuando les pagan 12.000 pesos por día, entre traslado y otros gastos no les queda para comer, porque me lo dicen muchas. Por eso si no pueden tener una empleada, que no las tomen".
Un obstáculo adicional para la defensa de los derechos laborales en el sector es la particularidad del ámbito de trabajo: "Los otros gremios trabajan agrupados, donde deciden o determinan una medida de fuerza mediante delegados, mientras que nosotras trabajamos en domicilios particulares, que al ser privados no se pueden hacer inspecciones. Ante esto, las compañeras vienen a nosotros y revisamos la documentación para saber si necesitan hacer un reclamo".
Finalmente, Sonia Kopprio hizo un llamado a la empatía y la justicia: "Hay que tener corazón, porque mucha gente de alto nivel económico es la que explota a las trabajadoras laboralmente". Sus declaraciones pintan un panorama preocupante para el personal doméstico en la región, a la espera de una respuesta urgente a su reclamo salarial.