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29 de abril

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29/04/2025

Día del Animal: el amor después del abandono

Tomy dejó atrás la calle y hoy disfruta de una nueva vida en familia. Mili, en cambio, aún espera su oportunidad tras haber sido rescatada en condiciones extremas. Su historia nos recuerda que todos, en el fondo, buscamos lo mismo: amor, cuidado y un lugar al que llamar hogar.
El milagro de "Mili", la perrita que fue rescatada y hoy espera una familia. (Foto: gentileza)
El milagro de "Mili", la perrita que fue rescatada y hoy espera una familia. (Foto: gentileza)

Cada 29 de abril, en Argentina se celebra el Día del Animal, una fecha para homenajear a quienes caminan con nosotros cada día, a veces en silencio, pero siempre con amor incondicional. Más allá de un festejo, es también una oportunidad para reflexionar sobre el cuidado, la adopción y la protección de aquellos que no tienen voz.

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Un legado que perdura

La fecha fue elegida en honor a Ignacio Lucas Albarracín, un abogado cordobés que dedicó su vida a luchar por los derechos de los animales. Fue presidente de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales y llevó adelante campañas contra el maltrato, como las riñas de gallos, las corridas de toros y el tiro a la paloma. Su legado sigue vigente, recordándonos que cada pequeño acto de empatía puede transformar realidades.

“Tu mascota es solo un capítulo de tu historia. Vos sos el libro entero de la suya”

Esa frase, que compartió con nosotros la rescatista Camila Alonso, nos interpela. Porque los animales que nos acompañan a lo largo de la vida solo tienen una historia, y somos nosotros quienes la escribimos.

Pero no todos tienen la suerte de contar con una familia. Muchos viven en la calle, enfrentando frío, hambre, enfermedades y, en muchos casos, el maltrato humano. “No solo basta con quererlos”, dice Camila. “También hay que darles atención veterinaria, seguridad, un techo. Y sobre todo, hay que castrar para evitar más abandono.”

Tomy: una vida que cambió para siempre

“Nos avisaron un sábado. Nos mandaron un video de un perrito muy hambriento que daba vueltas por la calle”, cuenta Luz Gómez, una de las integrantes de la agrupación Almas Almas. Pensaban que Tomy estaba perdido, así que lo publicaron buscando a sus dueños, pero nadie apareció. Días más tarde, desde la agrupación decidieron iniciar una búsqueda de adopción tras recibir su caso.

Una familia de Chichinales se interesó en él, y enseguida coordinaron para que lo conocieran. “Fue un flechazo. Se fue con ellos y se adaptó de inmediato. Es otro. No sabemos si estaba abandonado o no, pero el cambio fue increíble. Adoptar cambia vidas”, dice Luz, emocionada.

Hoy Tomy ya no camina solo. Tiene su manada —una alegre combinación de perros y gatos— y sobre todo, tiene un hogar donde lo aman.

El calor de un hogar: el sueño que Mili aún espera cumplir

Así como Tomy encontró una familia, Mili aún espera. Fue rescatada por Patitas de la Calle en abril de 2024 en Villa Regina, cuando la encontraron dentro de una bolsa de basura. Es una perra de raza ovejero alemán, de unos 9 años. Vieja para algunos, invisible para otros. Había sido descartada por quienes alguna vez la llamaron “familia”.

Así paso Mili sus primeros días al cuidado de sus rescatistas
Así paso Mili sus primeros días al cuidado de sus rescatistas

Cuando la encontraron, estaba deshidratada, con heridas profundas y sin poder moverse. Durante días, vivió con suero y cuidados intensivos. Pero gracias al amor y la dedicación de quienes la rescataron, volvió a caminar, a comer, a confiar.

“Mili busca lo que todos buscamos. Una familia que la quiera, un hogar que le dé amor”, dice el video que difundieron sus rescatistas. Hoy está recuperada, pero aún espera que alguien le dé una segunda oportunidad. Si querés conocerla podés comunicarte a través del WhatsApp 2984 88-7617

Adoptar salva vidas

En este Día del Animal, celebremos a quienes ya forman parte de nuestras familias, pero también pensemos en todos los Tomys y las Milis que aún esperan. Adoptar no solo cambia la vida del animal, también transforma la nuestra.

Porque cuando damos amor, recibimos el doble. Y cuando abrimos la puerta de casa, abrimos también la del corazón.

Por: Celeste Cerezuela

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