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PRÁCTICAS ANTIDISTURBIOS

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18/04/2025

Una militar sufrió una grave lesión durante un entrenamiento de la Armada y hay 9 detenidos

La Justicia federal investiga si la caída que provocó su estado crítico fue producto de una agresión deliberada.

En un caso que ha conmocionado a las Fuerzas Armadas y a la comunidad civil, una joven militar de la Armada, Brisa Páez, de tan solo 21 años, sufrió una severa lesión durante un entrenamiento antidisturbios en la base naval de Vicente López. Esta situación llevó a la detención de nueve personas, mientras la Justicia federal toma cartas en el asunto para esclarecer si se trató de un accidente o de una agresión deliberada.

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Los hechos tuvieron lugar el pasado 4 de abril. cuando Brisa Páez, en un ejercicio diseñado para preparar a los soldados en el control de disturbios, sufrió una impactante caída. Según reportes, uno de los instructores habría aplicado fuerza excesiva al escudo que la joven sujetaba, provocando que Páez perdiera elequilibrio, cayendo hacia atrás y golpeando fuertemente su cabeza contra el suelo. Este incidente puso sobre la mesa importantes dudas sobre el procedimiento y la seguridad de los entrenamientos armados.

La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, ha tomado el mando de la investigación. En su búsqueda de respuestas, ordenó una serie de allanamientos tanto en la base naval implicada como en los hogares de los posibles responsables. La acción judicial fue decisiva y resultó en la captura de nueve militares, poniendo de manifiesto la gravedad de los hechos. Fueron confiscados teléfonos celulares, documentos relevantes y grabaciones del entrenamiento buscando entender las circunstancias del accidente.

El estado de salud de Brisa es crítico, ya que fue diagnosticada con lesión axonal difusa tras ser tratada en el Hospital Militar Central, donde estuvo en coma. Este tipo de lesión es un daño grave cerebral que suele ser resultado de movimientos violentos de aceleración y desaceleración del cerebro. El tiempo antes de recibir atención médica también está siendo cuestionado, dado que testigos alertaron sobre aparentes síntomas de desorientación de Páez que se ignoraron.

Este caso refleja posibles fallos en los protocolos militares, cuestionando la preparación y seguridad del personal. Al descubrir que Páez tenía sólo cuatro meses de experiencia y ninguna preparación previa específica para el ejercicio planteado, estas sombras sobre el entrenamiento sólo se amplían. La posibilidad de que el trato hacia ella fuese más severo que al resto de las integrantes del grupo añade una capa de preocupación adicional que se investiga detalladamente.

Con una plazo de diez días, la magistrada Arroyo Salgado busca definir el futuro legal de los detenidos, quienes podrían enfrentar cargos significativos, incluidos lesiones gravísimas y actos de encubrimiento, así como una posible violación a los deberes de funcionario público. Lo que parecía un desafortunado accidente parece estar revelando un complejo entramado de responsabilidades retrospectivas en la Armada.