Las ventas de las pymes registraron un aumento del 10,5% en marzo
En el mes de marzo, un haz de esperanza brilló para las pequeñas y medianas empresas (pymes) de Argentina, con un crecimiento en las ventas minoristas del 10,5% interanual a precios constantes. Este resurgimiento, aunque notable, se ve opacado por las severas caídas del mismo periodo del año anterior, cuando las ventas descendieron un 12,6%, acumulando una caída aún más profunda del 22,1% en el primer trimestre de 2023.
La recuperación, aunque presente, enfrenta serias limitaciones debido a una débil demanda en productos no esenciales, donde el consumo en el país sigue siendo moderado y cauteloso. Sin embargo, ciertos segmentos estacionales encontraron su salvavidas con el comienzo del ciclo escolar, mostrando una leve recuperación impulsada por promociones estratégicas y atractivos descuentos.

A lo largo del mes, las cifras meticulosamente desestacionalizadas reflejaron una leve mejora del 0,1% en comparación con febrero. Con este pequeño respiro, el primer trimestre de 2024 concluyó con un crecimiento acumulado del 19,4%. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en su recientemente publicado informe, destacó que este incremento estuvo sustentado por el cierre del periodo estival, el retorno a las aulas y una serie de estrategias comerciales dinámicas como cuotas a interés cero y ofertas irresistibles. Sin embargo, los comerciantes advirtieron que, pese a este repunte, no se alcanzaron las expectativas habituales para este tiempo del año debido a problemas persistentes como la falta de liquidez, costos operativos ascendentes y una robusta competencia extranjera e informal.
En el informe se subraya que, a pesar de estos contínuos obstáculos, las tiendas que supieron desplazar precios atractivos, variedades en stock y políticas de venta inteligentes, lograron mantenerse a flote y sostener su actividad económica. Rubros como perfumería, farmacia y alimentos y bebidas vieron subas significativas, con perfumería a la cabeza con un aumento de 23,6% y seguido por las farmacias y los alimentos con 16,8% y 13,7% respectivamente. Alimentos y bebidas, en particular, hicieron eco de su fuerza con un aumento acumulado del 25,3% a lo largo del trimestre.
A pesar de estos avances promisorios, el trayecto futuro que aguarda a las pymes aún es ambiguo y complicado. Las dificultades no solo se encuentran en la interna de la gestión operativa, sino también en factores externos complejos como la creciente presión de los costos de operación, las altas cargas impositivas y alquileres onerosos, además del reto adicional que plantean los productos importados competitivos y las ventas en el circuito informal.